Mercedes Martín lamenta que la Junta “no defienda los intereses de los trabajadores del campo"

Mercedes Martín

La procuradora socialista acusa a la Junta de Castilla y León de castigar a un sector de vital importancia para nuestra provincia y de no implicarse al 100% en dar respuesta a la situación de incertidumbre de Elgorriaga.

Mercedes Martín ha lamentado que la Junta de Castilla y León “no defienda los intereses de los trabajadores del campo de nuestra región, cuya labor es fundamental no sólo para la economía de provincias como la nuestra, sino para el mantenimiento de la población en las zonas rurales. Cuestión cuya importancia no es cuestionable en Ávila, donde hay casi 250 municipios”.

 

“En el caso de agricultores y ganaderos, la Junta y el Partido Popular han optado por aplicar su táctica política estrella, que no es otra que la de prometer una cosa y hacer la contraria. Ejemplos de esta forma de actuar se cuentan por decenas en la presente legislatura. Cuatro años en los que la consejería de Agricultura acumula un recorte de 370 millones de euros”.

 

Para Mercedes Martín, “los incumplimientos y ataques a este sector son interminables. Han desaparecido los programas de ayuda a la remolacha, los planes de pensiones y el cese anticipado. Ha sido la legislatura de los retrasos en los pagos del desarrollo rural y del recorte, de más del 30%, a los grupos de acción local”.

 

“No podemos olvidar que estos cuatros años, tenían fijados en la agenda política del sector agrícola y ganaderos dos citas importantes: la PAC y la Ley de Agricultura. Respecto de la primera, hay que señalar que no se dirige a los verdaderos profesionales, y que supone una pérdida lineal para los profesionales agrarios del 14-16%. En cuanto al segundo texto, se trata de una ley tardía, sin presupuesto y con deslegalización a favor del reglamento”.

 

La procuradora socialista ha recordado además, que “la Junta de Castilla y León y su consejera de agricultura, tienen que dar respuesta a la incertidumbre de los trabajadores de Elgorriaga. Una industria cuyos empleados se encuentran en un limbo innecesario ya que la empresa es viable. Sólo hace falta voluntad política para dar salida a una situación estancada que afecta a muchas familias abulenses”.