Mensaje de tranquilidad para tratar de recomponer las piezas en la UDS

PROBLEMAS DETECTADOS. Pérdida de solidez, su mejor virtud en el arranque liguero, y manejo del tempo de los partidos.
T. S. H.

El Salamanca está preocupado pero mantiene una aparente tranquilidad. La racha de siete partidos sin ganar y seis derrotas consecutivas es como para que las alarmas, si no disparadas, sí al menos empiecen a sonar y urge comenzar a recuperar terreno perdido y a recomponer las piezas que en el último mes y medio parecen haberse soltado de un máquina que funcionaba con aparente soltura.

La UDS ha pasado de puestos de promoción y de ser uno de los conjuntos revelación del campeonato a verse entre los que cuentan las diferencias que hay respecto a la zona de peligro. Cierto es que en todas esas derrotas no se han dado los mismos factores y que ha habido situaciones extradeportivas o fuera del alcance del equipo –como las decisiones arbitrales–, que no han ayudado pero sí se han detectado una serie de problemas que han favorecido esta situación y que se manifestaron de manera alarmante ante el Barcelona B.

Es evidente que el equipo ha perdido en solidez defensiva. No se habla sólo de la zona de retaguardia –donde también se detectan algunos fallos de compenetración–, sino de todo el bloque. La fortaleza e intensidad que mostraba en la zona media o la presión que ejercía al rival se han suavizado en exceso. El Xerez y el Barcelona, por poner un ejemplo, se encontraron con sendos goles de hombres de segunda línea que pudieron progresar desde su medular.

Otro de los problemas que ha tenido el equipo estas últimas jornadasha sido su incapacidad para dominar el tempo de los encuentros. A su dificultad para dar con el gol se le une que cuando ha conseguido adelantarse no ha sabido encontrar la manera para sujetar el marcador –Elche, Xerez o Barcelona–. Además las lesiones y la falta de forma de algunos jugadores tampoco han ayudado. Desde el club se pide tranquilidad y se asegura confianza en la plantilla y en el cuerpo técnico al que desde hoy le toca buscar soluciones en el campo.

Menor solidez. El bloque se movía más compacto
Si por algo sorprendió la UDS en las primeras jornadas de Liga fue por mostrarse como un bloque tremendamente compacto pese a que contaba con varias caras nuevas y el técnico apenas llevaba unas semanas trabajando al frente. La solidez defensiva fue su principal activo para sacar adelante los partidos aun con carencias arriba. En las últimas semanas esos mecanismos defensivos parecen haberse atrofiado y de ahí que haya pasado de ser el equipo menos goleado a una media en contra preocupante.

Jugadores claves que fallan. Por forma o lesión
Hay futbolistas en la plantilla que no acaban de ofrecer lo que se esperaba de ellos. Jugadores como Mario o Marcos Márquez, llamados a ser referencia, que no acaban de funcionar o bien porque no encuentran el tono físico adecuado o porque el equipo no acaba de encontrarlos. Además se han perdido piezas clave por lesión como José Moratón –llamado a ser la tercera pieza de esa columna vertebral–, y la baja de Miguel ha hecho más daño del que muchos creyeron ver en un principio.

Llegadas sin remate. Falla el último pase
El partido ante el Barça no puede cogerse como ejemplo porque apenas hubo llegadas pero sí en encuentros anteriores como el de Cartagena, Xerez, Celta o Rayo. El equipo llega con relativa facilidad a la zona de tres cuartos pero cuesta mucho realizar un último pase de manera efectiva. Marcos Márquez reconoció el pasado domingo que echa en falta mejores centros –como también asumió que ha desperdiciado algunos buenos–. Al menos se llega más que en la primera parte de este campeonato.