Menos alcaldes y concejales en el Senado, y un único presidente de Diputación: Javier Iglesias

Javier Iglesias, en el momento de jurar su cargo y ser nombrado senador.

Javier Iglesias se convierte en el único senador de toda España que compatibilza el escaño con la presidencia de una Diputación en una legislatura en la que hay menos cargos municipales que duplican responsabilidades en el Senado.

Poco a poco, todos los partidos están introduciendo normas internas para acabar con la acumulación de cargos que ha sido una desgraciada costumbre. Durante años era normal que alcaldes, concejales y diputados provinciales tuvieran un segundo sillón en Congreso, Senado, cortes regionales... Y algunos hasta un tercero y sucesivos en sociedades públicas. Sin embargo, parece que eso está acabando, aunque siempre hay excepciones renombradas. Unas de ellas la constituye Javier Iglesias, que con el inicio de la legislatura este miércoles se ha convertido en un caso único.

 

Un total de 40 alcaldes y de 59 concejales ocuparán un escaño en los hemiciclos de las Cortes Generales en esta XI Legislatura. De este modo, la presencia de representantes locales en el Congreso y en el Senado tras las elecciones generales se ve reducida en comparación con la legislatura anterior en la que al menos 142 cargos locales ocuparon un asiento, entre ellos, 58 alcaldes y más de 80 concejales.

 

En total, y según las cuentas de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), son 100 los cargos electos que serán diputados y senadores, pero que ya tienen un 'sillón'. En total, 40 alcaldes y 59 concejales, suman 99, pero ¿qué pasa con el que falta? Se trata del único presidente de Diputación que, durante lo que dure la legislatura, será también parlamentario nacional: Javier Iglesias.

 

Concretamente, 11 alcaldes y 32 concejales ocuparán un escaño en el Congreso, un total de 43 cargos locales. Por su parte, en el Senado 29 asientos estarán ocupados por alcaldes, uno por un presidente de Diputación Provincial y 27 por concejales, consejeros de cabildo o diputados de Ciudad Autónoma; en total, 57 representantes locales.

 

Así que el presidente de la Diputación salmantina se convierte en un caso sin parangón y, al tiempo, se aleja de la tendencia instaurada en los nuevos tiempos políticos y que pronto puede ser norma incluso en el PP: en Castilla y León el partido está dispuesto a acabar con estas duplicidades como ya ha hecho en Madrid. Mientras tanto, eso sí, Iglesias va a ocupar su decimocuarto cargo público remunerado desde que, hace 21 años, entró en política. Y lo va a hacer mientras mantiene su cargo en la Diputación, sin sueldo tras renunciar, pero con todos los pronunciamientos de ser presidente.