Mejorar la conexión Aveiro-Salamanca, clave "estratégica" para tener un ancho de vía europeo

Los gobiernos de España y Portugal se han comprometido a trabajar "de forma concertada" para promover la construcción del corredor ferroviario

Los gobiernos de España y Portugal se comprometieron este miércoles impulsar una línea ferroviaria para mercancías de ancho europeo al considerar ambos esta conexión "estratégica" para mejorar las exportaciones con Europa, aunque sin establecer plazos.

En rueda de prensa conjunta al término de la XXV Cumbre Luso-Española celebrada en Oporto, el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, calificó de "crucial" la conexión ferroviaria de la península ibérica con Europa al considerar que supondrá un "aumento" de las exportaciones de ambos países.

España y Portugal se comprometen así a trabajar conjuntamente con Francia para que la línea ferroviaria sea una "realidad en los próximos años" y, para ello, Passos Coelho emplazó a "optimizar el uso de los fondos europeos".

El primer ministro portugués anunció nada más tomar posesión de su cargo en julio del año pasado que suspendía temporalmente el proyecto de AVE con España, aduciendo dificultades económicas e proponiendo una "reformulación" que meses después se transformaría en un "abandono definitivo".

La declaración final de la cumbre destaca el carácter "estratégico" de la conexión Sines-Lisboa-Caia-Madrid-Irún, como también entre Aveiro-Salamanca-Irún. Ambos gobiernos se marcan el objetivo de concretar los dos corredores "lo más rápido posible", de forma a "aumentar la competitividad de las empresas del espacio ibérico".

En la reunión bilateral sobre infraestructuras se acordó igualmente la electrificación de la conexión entre Vilar Formoso y Medina del Campo, del lado español, en 2015, contribuyendo así "a la mejora de la eficiencia del transporte de mercancías con Europa".

Oporto-Vigo, con menos paradas
En cuanto a la conexión ferroviaria entre Oporto y Vigo, la declaración firmada por ambos países emplaza a una "mejora progresiva y sustancial de este servicio" en dos etapas, optimizando el servicio "con menos paradas" y "actuando sobre la infraestructura ferroviaria".

Paralelamente, empresarios portugueses y españoles reunidos en Porto propusieron un plano director de transportes común en los dos países, haciendo especial hincapié de la conexión ferroviaria de mercancías entre Oporto-Vigo y Aveiro-Salamanca.