¿Mejor correr solo o en compañía?

Salir a correr (Foto: E. P.)

Todo depende de las necesidades y objetivos de cada uno, aunque en ambos casos existen ventajas e inconvenientes, de ahí que la mejor opción sea combinar ambas prácticas.

La vuelta de las vacaciones de verano ha traído consigo, al igual que sucede a comienzos de año, un auge de la actividad física en quienes se fijan como propósito estar más en forma y mantener unos hábitos de vida más saludables. Y esto se nota en la frecuencia con que vemos a gente corriendo al aire libre o si se echa un ojo a la participación en carreras populares. Sólo en Madrid se celebran más de 130 al año.

 

A la hora de salir a correr hay quienes prefieren ir en solitario y otros optan rodearse de amigos, uno o varios. De hecho, para quienes prefieren ir en grupo hay hasta clubes de corredores. Todo depende de las necesidades y objetivos de cada uno, aunque en ambos casos existen ventajas e inconvenientes, de ahí que la mejor opción sea combinar ambas prácticas.

 

Entre las ventajas de correr en grupo está la posibilidad de conocer nuevas maneras de entrenar y abrir la mente a otras posibilidades, ya que de la mano de los corredores más experimentados o de entrenadores de clubes es posible mejorar la técnica de carrera y los resultados, obteniendo una mayor gratificación cada vez que se sale a correr.

 

Asimismo, con el apoyo de un grupo y un entrenador es más difícil quedarse en casa y se tiene una mayor constancia dado que hay más corredores y se genera un clima de comunidad que potencia las ganas de hacer ejercicio. De igual forma, se incrementa la motivación al contar con los ánimos del resto del grupo.

 

 "Se desarrolla en el corredor un sentimiento de pertenencia a un equipo y de compromiso social que lo motiva a participar en el entrenamiento", ha reconocido Ana Perales, psicóloga colaboradora con el club de running Zagros Sports.

 

MÁS REGULARIDAD AL SALIR EN GRUPO

 

De hecho, la pertenencia a estas agrupaciones hace que la mayoría entrenen un mínimo de dos veces por semana y un máximo de cinco, dependiendo siempre del nivel de experiencia y el objetivo a cumplir.

 

Y cada sesión ha de estar dividida en una fase inicial de calentamiento incluyendo ejercicios de técnica de carrera con una duración de 10 minutos, una fase principal de carrera (rodaje, series, dependiendo de la programación del entrenador y momento de la temporada) con una duración de 40 minutos y una vuelta a calma bajando pulsaciones. Se debe finalizar siempre la sesión con estiramientos activos durante 10 minutos.