Médicos Sin Fronteras presenta en Valladolid el resumen de 2014 con más de 100 millones de inversión

La organización presenta en Valladolid la memoria nacional de 2014 en el que invirtió más de 100 millones de euros en un año considerado "brutal". 

Así consta en la Memoria 2014 de la ONG presentada este miércoles en Valladolid y en la que también figura que la organización destinó a esta misión social el 83,8 por ciento de los 120.671.859 millones de euros que gastó, mientras que los de administración y captación de fondos sólo supusieron el 16,2 por ciento, dentro del objetivo de "optimización de recursos" que ha defendido su delegada en Castilla y León, Raquel González.

 

MSF España aumentó el gasto en un 4,73 por ciento respecto a 2013. Por lo que se refiere a sus ingresos, logró recaudar 148,8 millones, un 28 por ciento más que el año anterior, de los que un 89,8 por ciento procedió de fuentes privadas como socios, donantes privados, empresas, herencias y fondos propios, y el 10,2 por ciento restante llegó de fuentes institucionales. Asimismo, MSF España cerró 2014 con casi 425.493 socios y colaboradores activos.

 

En declaraciones recogidas por Europa Press, González ha subrayado el "esfuerzo excepcional" que hubo de hacer MSF en 2014 para dar respuesta a la epidemia de ébola en África Occidental y a otras crisis causadas por el conflicto y la violencia como Siria o Níger. "Fue un año en el que se nos ha puesto a prueba como organización", ha subrayado.

 

En el caso del ébola, ha recordado que se trata de "la mayor epidemia de este virus de la historia", la cual afectó profundamente a varios países de África Occidental, debilitó sus sistemas sanitarios y se cobró la vida de más de 11.000 personas.

 

González ha advertido de que la epidemia "aún no ha terminado" y que en el continente africano registra "unos 30 nuevos casos semanales", con lo que ya se ha superado la cifra de 27.000 infectados.

 

Por lo que se refiere a situaciones de violencia, la cifra de refugiados y desplazados se acercó a los 60 millones, la más alta desde la II Guerra Mundial. Raquel González ha destacado que, fruto de esta inseguridad, el acceso a la población se ha complicado y ha obligado a "innovar para llegar a estas personas".

 

Así, en 2014 MSF-España estuvo presente en 21 países, en muchos de los cuales tuvo que "readaptar" su labor para lograr "un mayor impacto".

 

Uno de los contextos "más complejo" fue la guerra de Siria, que ha agrandado la brecha entre las necesidades crecientes de la población y las posibilidades de hacerles llegar la ayuda". Por ello, tuvo que adaptar su trabajo con la gestión de hospitales y estructuras de salud a través de personal sirio.

 

En República Centroafricana, República Democrática del Congo, Sudán o Sudán del Sur los equipos de respuesta rápida han asistido a las poblaciones en movimiento con el aporte de ayuda médica de emergencia en los asentamientos provisionales.

 

En Níger, Médicos Sin Fronteras ha extendido el modelo de lucha integrada contra la malaria y la desnutrición, con un tratamiento preventivo desde el nivel comunitario. En Etiopía, se han abierto nuevos programas e intervenciones y se han sentado las bases para empezar a trabajar en el refuerzo de la atención pediátrica en Guinea-Bissau.

 

Por su parte, en México la ONG continúa con la atención de los migrantes centroamericanos que cruzan para llegar a Estados Unidos, muchos de ellos "huyendo de la violencia que ha tomado las calles en El Salvador, Guatemala u Honduras". Por otra parte, en India se ha logrado que los pacientes con kala azar o leishmaniasis ya reciben de manera integrada en los centros de salud locales de la sanidad pública el mejor tratamiento disponible (la dosis única de anfotericina B liposomal).

 

Además, a finales de 2014, MSF-España asistió a los nigerianos que se habían refugiado en Diffa (sur de Níger) tras escapar de la violencia de Boko Haram.

 

Tras calificar de "brutal" el 2014, Raquel González ha advertido de que aún no se sabe si se ha tratado de un "año excepcional" o si, por el contrario, es el inicio de un cambio de tendencia, ya que en la primera mitad de 2015 "no ha mejorado la situación".

 

Durante la presentación de esta memoria ha ofrecido su testimonio Esperanza Santos, una enfermera que trabaja con MSF desde 2006 y que ha prestado servicio en lugares como Sudán, Nigeria, Yemen, Malawi, kenia, Haití, Congo, Zambia, Mali, República Centro Africana o Sierra Leona y que ha subrayado que "merece la pena" ayudar a estos países.

 

Por su parte, Raquel González ha subrayado que con menos de un euro puede costearse una vacuna contra el sarampión y por 1,5, un tratamiento contra de prevención contra la malaria, mientras que por 48 se podría dar un tratamiento contra la desnutrición infantil de seis semanas de duración y por 85 se adquiriría un traje completo para atender a pacientes de ébola.

 

Médicos Sin Fronteras es una organización médico-humanitaria internacional que aporta su ayuda a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin discriminación por raza, religión o ideología política.

 

Cerca del 90 por ciento de sus ingresos proviene de las aportaciones de cinco millones de socios y colaboradores en todo el mundo, lo que permite decidir "dónde y cuándo intervenir en función de las necesidades de las poblaciones y no de intereses políticos, económicos o militares".

 

En 2014 realizó 1.335.398 consultas externas, hospitalizó a 60.060 pacientes, trató a 335.000 personas con malaria, a 46.700 niños con desnutrición severa y vacunó de sarampión a cerca de 262.000 personas, entre otras acciones. Para ello, cuenta con un total de 4.065 trabajadores en terreno (el 90 por ciento personal nacional) y 330 personas en sede.