Médicos de toda España homenajean en Salamanca los 65 años de docencia e investigación de Luis Sánchez Granjel

Fotos: I. C.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos, Manuel Gómez Benito, destacó del homenajeado su "elegancia, educación, modestia y sentido humanitario".

El médico y prestigioso historiador de la Medicina Luis Sánchez Granjel, catedrático emérito de la Universidad de Salamanca, ha recibido un sentido homenaje en el salón de actos del Colegio de Médicos de Salamanca en un acto que han organizado los Colegios Oficiales de Médicos de Guipúzcoa, Salamanca y Valladolid con motivo de su 93 cumpleaños y 65 años de docencia e investigación en Historia de la Medicina (1948-2013).


Discípulos y compañeros, procedentes de distintas universidades españolas, han participado en el encuentro, un homenaje de formato sencillo, respetuoso y familiar.

 

El presidente del Colegio de Médicos de Salamanca, Manuel Gómez Benito, abrió el acto con unas palabras de admiración al que fue "profesor de muchos de los que ahora estamos aquí", como él mismo afirmó. Gómez Benito aseguró que Sánchez Granjel fue un "erudito, humanista, trabajador y católico practicante", y él mismo se confesó primero alumno y luego "compañero y vecino admirado" del homenajeado.

 

Homanaje Granjel, Salamanca

 

Gómez Benito resaltó también su rigor, recordando una frase suya en la que subrayaba que "no se puede afirmar nada de lo que no se esté seguro". Para finalizar su discurso, el presidente del Colegio de Médicos de Salamanca destacó de un emocionado Luis Sánchez  Granjel su "elegancia, educación, modestia y sentido humanitario". A lo que añadió para cerrar: "Es usted un ejemplo".

 

Este homenaje nació de la iniciativa de los presidentes de los Colegios de Médicos de Salamanca, Valladolid y Guipúzcoa, para recordar a Luis Sánchez como maestro de tantas generaciones de médicos que han disfrutado de su magisterio. Además se quieren destacar sus especiales vinculaciones con Valladolid, que continuó su escuela con la figura del profesor Riera y la especial relación con Ernesto Sánchez Villares; con Salamanca donde continúan sus discípulos en la Cátedra que fundó en 1955, con el profesor Antonio Carreras, a la cabeza; y en Gipúzcoa con su discípulo Urkia y las relaciones estrechas de paisanaje, su condición de vasco, y su predilección por la capital donostiarra. También en Cádiz donde siguen su senda los discípulos de Antonio Orozco, de inolvidable recuerdo y granjeliano hasta la médula, los profesores Francisco Herrera y Juan Cabrera. En Madrid, y vinculado a la Academia Nacional de Medicina, el profesor Diego Gracia.

 

Homenaje Granjel, Salamanca