Mateo García: "Me da mucha rabia que me insulten"

(Foto: Chema Díez)

El entrenador del CD Guijuelo habló sobre el partido, sobre las acciones polémicas, su expulsión y los problemas que tuvo con la grada asegurando que le sorprende la ira que hay en los campos. 

Para Mateo García la derrota en Mieres fue del todo inmerecida. "No sé si para ganar o no, pero para no perder porque ellos tampoco habían tenido una ocasión clara. Nosotros hemos tenido ahí la de Raúl pero después el árbitros nos mata el partido con una expulsión rigurosa. Lo de Aitor puede ser penalti y el árbitro les dice a los jugadores que es en el área pequeña y le expulsa. Hastas el minuto 80 hubo un partido y después otro. Me voy cabreado como ellos, porque hacía tiempo que no veía un vestuario tan jodido".

 

Fue expulsado por su actitud en la banda y reconoce que le da "rabia porque no lo debo hacer pero creo que es riguroso que te eche por tirar una botella al suelo. Ha habido distinto rasero porque es brutal que Óscar se vaya sin tarjeta. Conociamos al árbitro del día de Valladolid y yo estaba avisado". 

 

Además explicaba su tensión con la grada. "Me da mucha rabia que insulten y se metan con mi madre que murió este año. Me jode mucho porque la gente es desagradable, muy desagradable. A veces hay que tener respeto por todo el mundo porque me estoy jugando el pan de mis hijas. Me han llamado de todo y me sigue sorprendiendo la ira de la gente. Allá ellos".

 

Volviendo al partido afirma que "nos ha faltado llegada, la cantidad de espacio que tenía en la espalda debíamos aprovecharla. Hemos salido desde atrás bastante bien, jugando al pie, y ya habíamos hablado que insistieramos en lo que creemos. Nos siguen faltando cosas pero hay que insistir. Les he reforzado la idea de la primera parte pero me quedo con el cabreo de la gente y que están convencidos de lo que han hecho". 

 

Después reincidió en los momentos tensos del partido. "Estamos a muchas pulsaciones y no me gusta perder a nada. Reconozco que tengo mal perder y más cuando hay acciones tan rigurosas. Tenía confianza con la salida de Manu de hacerles daño y evidentemente hay que saber controlar eso pero también hay que estar en el campo".

 

Señala que pese a la derrota y pese a que el equipo no acaba de marcharse de la zona de peligro está tranquilo. "Evidentemente me gustaría tener más puntos de lo que tenemos pero preocupación, no. Estamos en la zona baja pero no me preocupa porque queda muchísimos puntos y es la preocuapción lógica porque tenemos menos puntos de los que merecemos pero hay que confiar y seguir trabajando". 

 

Y sobre su situación personal dice. "Es una situación delicada pero siento mucho la cercanía de los jugadores y siento que vamos de la mano pero nos falta ganar. Fuerza la tengo toda, creo que el club tiene retos importantes antes de Navidad y eso te da fuerza para seguir. Falta un puntito de suerte y no hay más que seguir trabajando para cambiarlo".