Matacán es el aeropuerto que registra un mayor descenso de pasajeros que vuelan con Air Nostrum

La compañía ofrece este verano viajes a Barcelona por 49 euros desde los cuatro aeropuertos de Castilla y León
El aeropuerto salmantino de Matacán ha sido el que ha registrado un mayor descenso de pasajeros que vuelan con la compañía Air Nostrum. En concreto, en Salamanca y durante 2011, la aerolínea contabilizó 30.166 pasajeros, 9.626 menos que en 2009, lo que representa un recorte de 24,19%. El ingreso medio se contrajo un 13,49%.

En Burgos el pasado año la compañía trasladó a 23.318 pasajeros, 1.677 más que en 2009, pero 1.834 menos que en 2010, lo que representa una merma de un 7,2% respecto a ese año. El ingreso medio descendió un 11,49% en los últimos dos ejercicios.

Ante la evidencia del debilitamiento de la demanda que manifiestan estos datos, Air Nostrum reorganiza su producción y la reorienta a las conexiones con Barcelona. De esta forma, los cuatro aeropuertos conservan sus rutas con la Ciudad Condal, importante centro de distribución de tráfico internacional.

Así, Air Nostrum ha diseñado un programa de vuelos que garantiza la actividad en los cuatro aeropuertos de la Comunidad. Desde Air Nostrum siempre se ha considerado que los aeropuertos regionales son generadores de riqueza para el entorno por lo que apuesta por mantener operativas las infraestructuras aun cuando haya que discontinuar temporalmente aquellas rutas más expuestas a los efectos de la crisis por estar en proceso de consolidación.

Consecuentemente con la vocación de Air Nostrum de dar servicio especialmente a los aeropuertos regionales, la compañía recuperará las rutas interrumpidas cuando las circunstancias económicas lo permitan.

La apuesta para esta temporada son los vuelos a Barcelona desde los cuatro aeropuertos de Castilla y León: Burgos, León, Salamanca y Valladolid. Las tarifas de las cuatro rutas están disponibles desde 49 euros por trayecto, tasas y cargos incluidos, para viajes de ida y vuelta comprando a través de Iberia.com.

La ruta Valladolid-París tiene tarifas desde los 99 euros por trayecto en iguales circunstancias. Todas estas tarifas incluyen la facturación sin cargo adicional de una maleta de hasta 23 kilos por pasajero.

A los pasajeros con vuelos cancelados se les reubicará en vuelos alternativos. Donde no exista esa posibilidad, se reembolsará la totalidad del billete sin gastos una vez cancelado el vuelo. En cualquier caso, los pasajeros afectados por cambios en los vuelos programados y cancelados pueden solicitar también el reembolso completo del billete si no están conformes con la reubicación realizada.

Además, para minimizar los efectos del programa de reducción acometido con motivo de la crisis económica, durante el mes de abril Air Nostrum mantendrá vuelos en ciertas rutas para permitir la reubicación de pasajeros, especialmente con motivo de la Semana Santa.

Por otra parte, en las semanas centrales del verano, la subtemporada de agosto, del 20 de julio al 2 de septiembre, Air Nostrum recuperará destinos vacacionales. Así, desde Valladolid se podrá viajar a Mallorca, Menorca y Gran Canaria, además de mantener las rutas a París y Barcelona; desde León habrá conexión directa a Mallorca, Menorca y Gran Canaria, mientras que Salamanca y Burgos dispondrán de vuelos a Mallorca.

Vuelos a menos de 50 euros
Además, Air Nostrum, la compañía franquiciada de Iberia para vuelos regionales, acomete en la temporada de verano, que se inicia el 25 de marzo, una reorganización de su oferta en la comunidad de Castilla y León para adecuarla a la demanda real, con pasajes a Barcelona desde los cuatro aeropuertos de la Comunidad por 49 euros.

La crisis económica, que ha afectado en España especialmente al tráfico doméstico y de medio radio, obliga a la compañía a suspender temporalmente algunas rutas que operaba desde aeropuertos castellanoleoneses por la caída de su rentabilidad, según informaron a Europa Press fuentes de Air Nostrum.

Este descenso cabe achacarlo, principalmente al deterioro de la economía, que se recrudeció de manera muy intensa en el segundo semestre de 2011. Los efectos de dicha crisis se han traducido en una disminución en el consumo de las tarifas de negocio, motivada por la delicada situación de los mercados, y en los recortes en el presupuesto familiar de la partida de viajes y ocio ante el incierto panorama económico. A estos condicionantes se suma el fuerte incremento del precio del combustible que ha erosionado la rentabilidad de dichas rutas.