Más recortes a cuenta-gotas y sin concretar

 
Desde que Rodríguez Zapatero destapara la caja de los truenos anunciando sin previo aviso la rebaja del sueldo de los funcionarios, la congelación de las pensiones, la supresión del cheque bebé y la disminución de ayudas a la dependencia, los ciudadanos tenemos que soportar cada día el anuncio de nuevos recortes sin especificar, lo que aumenta la incertidumbre, la desconfianza y el descontrol que vive este Gobierno. Diversos ministros han estado jugando al ratón y al gato sobre el aumento de los impuestos para los ricos hasta que ayer el presidente dijo que ‘sí’ -el mismo día en que Corbacho dijo que ‘no’-, pero se limitó a señalar que los perjudicados serían las rentas verdaderamente altas y no las clases medias. ¿Aumentará el IRPF, el impuesto del patrimonio o el de sucesiones? Su falta de claridad hace que los analistas y los medios de comunicación se dediquen a especular mientras los españoles viven atemorizados ante la próxima ocurrencia del partido en el poder. Por si fuera poco, ayer José Blanco, titular de Fomento, dijo “alto y claro”, según sus palabras, que las obras públicas iban a sufrir un retraso medio de un año, que algunas iban a paralizarse aun estando en ejecución, y que de los nuevos proyectos, sólo saldrán adelante los más necesarios. Que es exactamente lo mismo que no decir nada o decir que las infraestructuras de este país van a quedar en el olvido. Sus palabras contribuyen también a generar confusión allí donde todos tienen puesta la esperanza en nuevas vías de desarrollo.