Más del 10% de los salmantinos sufre enfermedad renal crónica, una patología que afecta al corazón

Con motivo del Día Mundial del Corazón que se celebra el 29 de septiembre arranca la segunda edición de la campaña “No dejes que tus riñones te rompan el corazón”

La Federación Nacional ALCER (Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón) y ALCER Salamanca, en colaboración con Abbott, lanzan este jueves día 27 en Salamanca la segunda edición de la campaña “No dejes que tus riñones te rompan el corazón”, con motivo del Día Mundial del Corazón que se celebra el 29 septiembre. El objetivo de esta iniciativa es concienciar a la población general de la importancia de la relación entre riñón y corazón.

“En la sociedad existe un gran desconocimiento acerca de la relación entre riñones y corazón, de forma que la mayoría de las personas no saben que unos riñones enfermos pueden suponer un corazón enfermo y viceversa, lo que se conoce como síndrome cardiorrenal (SCR)”, explica Francisco Carmelo Martín Rodríguez de ALCER Salamanca. “La prevención de la enfermedad renal crónica (ERC) y del SCR pasa por controlar los niveles de tensión arterial, glucosa y colesterol a través de una dieta equilibrada y ejercicio físico. Así conseguiremos que nuestros riñones no rompan nuestro corazón", añade.

Durante toda la mañana habrá un punto de información en la ciudad, situado en El Corte Inglés de María Auxiliadora. Allí se ofrecerán consejos y distintos materiales de apoyo a todos los que quieran acercarse, así como anillos que simbolizan el compromiso con el cuidado de la salud y la prevención de la ERC y el SCR.

La relación entre corazón y riñones: el síndrome cardiorrenal

La relación entre el corazón y los riñones es bastante desconocida por la población general. Sin embargo, la enfermedad cardiovascular es la causa principal de muerte en los pacientes renales .

Diversos estudios han mostrado que existe relación entre nefropatía y enfermedad cardiovascular y que la enfermedad de un órgano (riñón o corazón) puede suponer la enfermedad del otro. Además, independientemente de donde empiece el problema, por lo general ambos se verán afectados.

• La encuesta ENPER realizada por la Fundación ALCER muestra que 1 de cada 5 de estos pacientes desconoce que el daño renal le puede afectar al corazón. Sin embargo, la insuficiencia renal leve es un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular tan importante como la diabetes.

• Otro estudio señala que los pacientes renales que se encuentran en fase avanzada son 10 veces más propensos a presentar un episodio cardiovascular en un año que los que tienen una función renal normal . Por eso la detección precoz de la enfermedad renal es fundamental, porque puede ayudar a frenar la progresión de la enfermedad y las complicaciones cardiovasculares.

• Por su parte, los pacientes con alguna afectación cardiovascular deben saber que tienen más posibilidades de padecer también insuficiencia renal.

• En el caso de que la enfermedad se inicie en el riñón, el enfermo renal tendrá en un 95% de los casos HTA (hipertensión arterial) y en un 85% afectación cardiovascular (de hecho, el riñón está implicado en el origen de la hipertensión y es fundamental en su perpetuación).

• Si, por el contrario, la enfermedad que se diagnostica es una insuficiencia cardiaca congestiva, que se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno a los tejidos del organismo, lo más probable es que no llegue suficiente sangre al riñón. Éste, en consecuencia, no podrá llevar a cabo normalmente su función de filtrado.

• Por todo ello, el tratamiento de los pacientes con ERC debería cumplir un doble objetivo: prevenir o retrasar la progresión de la enfermedad renal,y minimizar la morbimortalidad precoz asociada a la patología vascular. Como los factores de riesgo para sufrir las dos enfermedades son los mismos, el tratamiento debe basarse en un estricto control de estos: cuidar los niveles de HTA, el sobrepeso, el colesterol y la diabetes, así como establecer normas de vida sana.