Más de un centenar de imágenes inéditas de Brassaï se exponen por primera vez en Valladolid

BORIS GARCÍA

Valladolid ha sido la ciudad escogida para exponer por primera vez en España una serie de imágenes tomadas por el fotográfo francés Brassaï en el continente americano. 

Las fotografías de Brassaï han llegado a Valladolid, a la sala municipal de exposiciones de San Benito. Desde este miércoles, día 30 de mayo, y hasta el próximo 29 de junio, la obra del fotógrafo francés de origen húngaro estará a disposición del público vallisoletano.

 

Se trata de una muestra inédita, que se presenta por primera vez en España. Más de un centenar de instantáneas tomadas por el propio Brassaï durante su estancia en América. La exposición muestra un trabajo realizado en 1957 y que por distintos motivos había quedado en el olvido.

 

Fue Agnès de Gouvion Saint Cyr, miembro de la Fundación Henri Cartier Bresson e Inspectora General Honoraria de la Fotografía, Ministerio Francés de Cultura y de Comunicación, durante casi 40 años, la que descubrió tal obra en los archivos del fotógrafo. En el año 2010 falleció Gilberte, esposa del artista, y fue entonces cuando encontró un sobre con imágenes olvidadas. 

 

La descubridora y comisaria de la exposición asegura que “es un regalo para la ciudad de Valladolid” exponer una muestra que tan solo ha estado en Montpellier y en América. Las instantáneas muestran el lado opuesto al Paris de Nuit conocido por todos. Por primera vez el fotógrafo utiliza el color, el pequeño formato, se sumerge en la muchedumbre o practica las secuencias fotográficas.

 

Las 57 fotos vintage en blanco y negro y las 50 imágenes a color fueron tomadas en Nueva York, Louisiana, Chicago o Nueva Orleans. Inseguro de la calidad de su obra y temeroso por la descripción que su amigo el escritor Henry Miller le hizo de Nueva York, el fotógrafo rechaza varias ofertas en América y no será hasta los 58 años cuando decida viajar al continente americano.

 

Es la triunfal acogida en el Museum of Modern Art de Nueva York (Moma) de sus exposiciones sobre grafiti en 1956 y sobre la retrospectiva en 1968, la que empuja a Brassaï a aceptar la invitación que la revista Holiday le hace. Quieren que fotografíe libremente varias ciudades americanas.

 

“Durante mucho tiempo fui a hostil al color, amaba demasiado los colores como para aceptar el –casi- de las fotografías a color. Pero durante mi estancia en los Estados Unidos me pidieron tantas veces intentarlo que finalmente lo hice. No estaba convencido completamente, solo algunas fotos nocturnas de Nueva York me habían satisfecho. Si se quiere hacer fotos en color no hay que partir del tema, del asunto, de un documento en color, sino del color en sí”, explicaba el propio Brassaï.

 

El resultado de su talento es una muestra de instantáneas en las que el cambio de ritmo y el paso de la horizontalidad parisina a la verticalidad y la velocidad de Nueva York es posible.