Más de 700.000 euros y cuatro meses de obras para arreglar la Vaguada de la Palma

Estado de las aceras de la zona de La Vaguada.

Nuevo proyecto municipal para renovar alumbrado, ajardinado, pavimentación y alcantarillado en las maltrechas aceras de la Vaguada de la Palma. Hace años que la oposición reclama su arreglo.

La comisión de Fomento de esta mañana analiza un nuevo proyecto de renovación de aceras, en este caso, uno de los de mayor cuantía de los últimos años. Se trata de la reforma integral de las aceras de la Vaguada de la Palma, que desde hace años necesita un repaso al encontrarse el pavimento en mal estado. El presupuesto total supera los 700.000 euros y la actuación afectará a pavimento, ajardinado, alumbrado y alcantarillado.

 

En principio, las obras durarán cuatro meses a partir de la adjudicación de las mismas y las calles afectadas serán la propia avenida de La Vaguada, la calle La Palma (la que une el palacio de Congresos con el instituto) y la calle Empedrada, que discurre paralela a La Vaguada entre esta y el cerro de San Vicente.

 

 

De momento lo que se aborda es la aprobación de la obra, que posteriormente tendrá que pasar todos los trámites para salir a contratación y que sea adjudicada para finalmente llevarse a cabo. Las obras afectan a la avenida y a las amplias aceras que forman la urbanización del entorno del Palacio de Congresos. Hace tiempo que la oposición reclamaba un arreglo de estas características porque están en un pésimo estado. El paso de camiones para recoger la basura de los contenedores ha hecho que buena parte de las losas estén partidas o levantadas.

 

 

LA POLÍTICA ESTRELLA DEL AYUNTAMIENTO

 

El arreglo de aceras se ha convertido en una de las principales políticas del equipo de Gobierno, tanto en la pasada legislatura como en esta, en la que el alcalde ha presumido de haber rebajado todos los bordillos en los pasos de peatones de toda la ciudad. Cuando se apruebe la obra de La Vaguada, el Ayuntamiento de Salamanca habrá gastado más de 3 millones de euros en este capítulo a partir de varias actuaciones.

 

La más sonora fue la adjudicación de media docena de contratos a finales de 2014 por un valor de 1,5 millones de euros. Esos contratos se adjudicaron por procedimiento restringido, es decir, invitando a una serie de empresas a concurrir; se licitaron el día 11 de diciembre y terminaron de adjudicarse el día 29 de diciembre con gestiones en festivos y sospechas de que no se habían analizado todas las ofertas. La explicación de la premura fue que se pagaban con una partida que había que gastar antes de que acabara el año. Los contratos se los repartieron varias concesionarias habituales del Ayuntamiento de Salamanca.

 

Después, en junio de 2015, en pleno cambio de gobierno, se adjudicaron trabajos en María Auxiliadora y Torres Villarroel por 416.000 euros. Y este mismo año 2016 se ha licitado por lotes un nuevo contrato con obras de aceras en varias partes de la ciudad por 393.000 euros. El colofón son las de La Vaguada, otros 700.000 euros.