Más de 51.000 kilómetros buscando las huellas del lobo

Técnicos de la Junta y agentes medioambientales 'patean' más de 51.000 kilómetros para alaborar el censo de la dirección general de Medio Natural. En dos años de trabajo han contabilizado mil avistamientos e infinidad de signos de la presencia de este animal.

El nuevo censo del lobo de Castilla y León, pionero en toda España, es el resultado del trabajo de dos años de técnicos y agentes medioambientales de la Junta que han llevado a cabo el plan de la dirección general de Medio Natural para establecer de manera fiable la presencia del lobo en tierras castellanas. Un dato necesario para seguir trabajando correctamente en su conservación y en la compatibilidad de su presencia con las actividades del mundo rural allí donde ganaderos y agricultores tienen que convivir con el lobo.

 

Conseguirlo ha sido tarea de dos años y de muchos kilómetros, dada la metodología escogida. En total, 51.229,5 kilómetros son los que han recorrido técnicos de los distintos servicios territoriales, agentes medioambientales y celadores. Para lograr una fotografía sobre el mapa de la presencia del lobo, se ha dividido el territorio en celdas de diez kilómetros cuadrados en las que se han hecho, a pie, recorridos rastreando evidencias de la presencia del lobo. Cada itinerario se ha hecho dos veces (en fechas separadas por un mes) y se han encontrado pistas: 10.085 excrementos, 2.828 huellas y 438 rascaduras de grupos para marcar su territorio.


Además, se ha trabajado en 2.949 estaciones de observación y escucha (mitad y mitad, aproximadamente), en las que los técnicos y agentes han confirmado 179 casos de manadas y 79 de crías. En total se han contabilizado 1.073 avistamientos, 93 escuchas, 328 indicios y 89 fototrampeos en los que se colocan cámaras para captar al animal.

 

El resultado es que se ha constatado que existen un mínimo de 179 manadas de lobos en Castilla y León, frente a las 149 del censo 2000-2001, que supone unos 1.600 lobos, ya que la comunidad científica ha consensuado que hay unos nueve ejemplares. De las manadas, con reproducción detectada en al menos el 73 por ciento de los grupos, al norte del Duero, donde la especie está considerada como cinegética, es decir que se puede cazar, hay 152 grupos, veinte más que en el anterior censo; mientras que al sur de este río, donde la especie es protegida, las manadas han pasado de 17 a 27 en esta década, ha explicado Arranz.