Más de 5.000 menores son atendidos por la Red de Protección a las familias

Alimentos

Una simple llamada al teléfono 012 de la Junta activa el mecanismo que garantiza que en 24 horas cualquier familia con necesidades reciba alimentos a través de Cruz Roja.

La Red de Protección a las Familias, como mecanismo de detección urgente y atención permanente creado por la Junta, ha atendido, en lo que va de año a un total de 5.000 niños y a sus familias que han recibido ayudas para su alimentación a través de esta red.

  

Una simple llamada al teléfono 012 de la Junta activa el mecanismo que garantiza que en 24 horas cualquier familia con necesidades reciba alimentos a través de Cruz Roja.

  

No obstante, las llamadas urgentes al teléfono 012 por falta de alimentos se han reducido un 68,4 por ciento en el último año, al pasar de 114 llamadas recibidas en mayo de 2014 a las 36 contabilizadas en el mes de mayo de 2015.

  

Este dato resulta "significativo y positivo", ya que demuestra que, una vez resueltas las necesidades urgentes, las familias pasan a ser atendidas en el ámbito ordinario de la Red, donde reciben productos de forma periódica y adaptada a sus necesidades.

  

Tras esa atención de urgencia, las familias son derivadas a los profesionales de los Servicios Sociales de las corporaciones locales, que son los encargados de elaborar un plan de intervención individual que atienda las necesidades de la familia de forma integral y trate de resolver sus problemas desde la raíz.

  

Entre las vías para que las familias tengan resueltos sus problemas de alimentación se encuentran la red de distribución ordinaria de alimentos o las ayudas de emergencia para la adquisición de alimentos. Durante 2014, el servicio de entrega de alimentos atendió a 26.133 personas y 29.690 castellanos y leoneses se beneficiaron de las ayudas de emergencia social.

  

No obstante, la Red Centinela de Alerta Infantil, como último eslabón en la cadena de vigilancia (activa todo el año) y mecanismo específico para el caso de menores, intensifica su labor de detección en los meses previos a los periodos vacacionales de los escolares.

  

Durante el mes de mayo, la Red se puso en contacto con los centros educativos para que notificaran cualquier situación que pudiera denotar la existencia de menores con problemas para alimentarse una vez que se cerraran los comedores escolares.

  

De esta forma los equipos multidisciplinares, formados por trabajadores de Servicios Sociales de las corporaciones locales, de Educación y de Sanidad, han detectado a lo largo de este mes de junio un total de 15 familias de Castilla y León que no estaban siendo atendidas de manera ordinaria por los Servicios Sociales y que requerían apoyo para su alimentación -cinco de Zamora, cuatro de Valladolid, cuatro de León y dos de Burgos-.

  

Con carácter preventivo, estas familias recibieron alimentos de forma inmediata, en menos de 24 horas, para que el menor y toda su familia pudieran satisfacer sus necesidades alimenticias. A partir de ese momento, pasaron a formar parte de la Red de Protección a las Familias, cuyos profesionales estudian su caso para proporcionar a todo el núcleo familiar una respuesta individual e integral a sus problemas.

  

La creación y puesta en marcha de la Red de Protección a las Familias ha contribuido a que la fractura social derivada de la crisis haya sido menor en Castilla y León que en el resto de España. Según la Encuesta de Condiciones de Vida, publicada recientemente por el INE, Castilla y León es la segunda Comunidad, tras Navarra, con menor tasa de población en carencia material severa (2,6  por ciento), es decir 4,5 puntos mejor que la media del país.