Más de 300 personas defienden en la calle el derecho a la vida

Ni el frío, ni la lluvia amedrentaron ayer a más de 300 personas, algunas venidas de otros puntos de la provincia, que se unieron por decimosexto año consecutivo a la manifestación para defender el derecho a la vida “en todas sus fases” con motivo del Día Internacional de la Vida.
S. G. P.

“De lo que se trata es de celebrar este día y combatir la cultura de la muerte poniendo una sonrisa”, explicó el presidente del Foro de la Familia en Salamanca, José Javier Rodríguez, quien presidió la comitiva con una gran pancarta acompañado de representantes de las otras cuatro asociaciones cívicas que organizaron el encuentro: Adevime, Confapacyl, Red Madre y Salamanca Educa en Libertad.

La marcha que salió a media mañana desde la avenida de Mirat, en la intersección con la calle Toro, finalizó en la Plaza Mayor donde se soltaron más de 600 globos morados y verdes y se leyó el manifiesto que se ha escuchado en otras 80 ciudades que se han unido a esta celebración. “Pedimos a las fuerzas políticas que incluyan en sus programas electorales el compromiso de defender la vida y cortar el paso a la cultura de la muerte que se ha ido imponiendo en España en las últimas décadas”, demandaba el manifiesto ante la proximidad de los próximos comicios autonómicos y municipales del 22 de mayo.

Las asociaciones provida exigieron, además, la abolición de la nueva Ley del Aborto para las que lo más grave “es que se convierte en un derecho” y solicitaron el rechazo a todas aquellas iniciativas que facilitan la eutanasia y la manipulación de los embriones humanos, así como la exclusión de cualquier forma de condescendencia con el terrorismo y el maltrato. En este sentido, en la marcha pudieron escucharse cánticos como: “No son marcianos son seres humanos” o “No le ofreces nada a la embarazada”.

Así, demandaron a los poderes públicos ayudar a la mujer embarazada y establecer políticas activas de apoyo al nacimiento de nuevas vidas, “que constituirán la mayor riqueza espiritual y material de España en el futuro”. Por otro lado, exigieron a las administraciones públicas dar especial protección a los discapacitados, ancianos y enfermos terminales, proporcionando medios para mejorar su calidad de vida, especialmente en sus últimos días, y desarrollando los cuidados paliativos. Por último, pidieron que se respete el derecho a la objeción de conciencia y mostraron su apoyo a los profesionales de la salud que se niegan a colaborar con “cualquier práctica que atenta contra la vida humano como el aborto y la eutanasia”. En la marcha también estuvieron presentes rostros conocidos como los miembros del PP Fernando Rodríguez, Clarisa Molina, Juan José Hernández Araújo, María Jesús Moro y María Josefa García Cirac o el profesor de la Pontificia, Enrique Bonete Perales, entre otros.