Más de 2.000 voces vencen al mal tiempo para reclamar el servicio de urgencias en Villarino y Barruecopardo

Más de 30 autobuses partieron desde varios puntos de Salamanca para protestar frente a la consejería de Sanidad y en las calles de Valladolid.

Los vecinos de las localidades salmantinas de Villarino de los Aires y Barruecopardo siguen con su lucha para tratar de recuperar los servicios de urgencias en una zona como Las Arribes y para ello, más de 2.000 gargantas se desplazaron hasta las calles de Valladolid para iniciar una protesta que concluiría en el edificio de la consejería de Sanidad.

 

Bajo lemas como 'Arribes quiere vida', 'Marea Blanca' o 'No al cierre de los servicios de urgencias', los más de 2.000 salmantinos tomaron las calles de la capital vallisoletana con el objetivo de dejar constancia de su malestar anunciando que no se van a rednir nunca con su premisa. 'SALUD 24 HORAS. PÚBLICA Y GRATUITA. LOS PUEBLOS QUIEREN VIDA'.

 

Al final de la protesta se leyó un manifiesto por parte de los representantes de la Federación Salud 24 Horas en el que señalaban que el bajo índice de población "en el medio rural castellano y leonés no justifica el cierre de las urgencias ni de centros de salud, ya que en términos de salud no se debe valorar la rentabilidad sino la prestación de un servicio que asegure el bienestar ciudadano, la salud y la vida como derecho de toda persona. En el medio rural no son válidos los índices de población para justificar el cierre de un servicio y menos del servicio sanitario, pues la dispersión geográfica es grande y es necesario incluir parámetros correctores", apuntaron.

 

Asimismo, criticaron la falta de medios: "Las carreteras locales, comarcales, provinciales y autonómicas no reúnen unas características adecuadas para asegurar la agilidad de las comunicaciones y el acceso, agravándose por las condiciones climatológicas adversas que se soportan en la estación invernal. No existen medios de transporte públicos adecuados y suficientes para asegurar el acceso de la población a las urgencias nocturnas, incrementándose la dificultad al aumentar la distancia entre las poblaciones y los nuevos centros de referencia. Con la reducción de los servicios de urgencias y los profesionales sanitarios se incrementan los tiempos de respuesta y se eleva la probabilidad de no encontrar efectivos médicos cuando se acude a una urgencia en el centro de salud", señala el comunicado.

 

En otro orden, el manifiesto leído en la protesta señalaba que el número de tarjetas sanitarias "no coincide con la población real, siendo esta superior y produciéndose fuertes incrementos en épocas estivales, fines de semana y días festivos que acrecientan el número de usuarios de los servicios de urgencias. Las estadísticas de uso de los servicios de urgencias no son correctas pues no contemplan a los usuarios que han ido y han encontrado el centro de guardias cerrado teniendo que recurrir a otra alternativa para ser atendidos, en muchas ocasiones fuera de la provincia".

 

Por último, éste concluye con la petición de dimisión de los responsables de este "error: Ahora que ya entró en vigor esta indecente e injusta decisión de la Consejería de Sanidad, apelamos a la sensatez del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, para que tome este asunto en su mano y revoque esta decisión en beneficio de los ciudadanos a los que representa, de lo contrario nos vemos obligados a pedir su dimisión porque dejaría de representar a miles de ciudadanos del mundo rural".

"Como también pedimos la dimisión del consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, porque con su actitud intolerante y manifiestamente equivocada no representa a los ciudadanos de esta Comunidad. De no ser así, estamos dispuestos a llegar hasta donde haga falta y defenderemos lo que por derecho como ciudadanos nos corresponde y, sobre todo, los derechos principales y más elementales de toda persona, como son el derecho a la salud y a la vida".

Además, queremos manifestar que "NO admitimos ningún tipo de negociación posible que no pase por el mantenimiento de los servicios de urgencias médicas nocturnas en todos los centros de salud de Castilla y León".

Además, el portavoz de la Federación, Luis Falcón, ha defendido la protesta como medio de "mostrar a la Junta que el mundo rural está en contra del cierre de las Urgencias" y "a favor de una vida digna en el medio rural.

   En este sentido, Falcón ha agradecido la "cortesía" del consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, al recibirlos el pasado jueves, y le ha pedido que tenga en cuenta lo planteado en ella, a la vez que ha señalado como "una posible luz al final del túnel" el compromiso de la Administración de "revisar el estudio previo" que justificaba el ahorro obtenido con esta medida y que la Federación ha rechazado por "irreal".

   No obstante, ha recordado que los vecinos del medio rural "siguen dispuestos" a la movilización y ha advertido de que "muchas personas mayores que durante 76 noches consecutivas" se encerraron en los centros de salud para evitar su cierre, "pueden hacerlo durante otras 375".