Más de 1.500 personas despiden el Carnaval con el Domingo de Piñata

La lluvia caída por la noche y la inestabilidad atmosférica que reinó durante toda la jornada desanimaron sin duda a los mirobrigenses a participar en el tradicional Domingo de Piñata, que se vivió ayer en el complejo de Codemirsa.
Ángel S. Peinado

A pesar del frío, fueron muchos los que quisieron estar presentes en este festejo con el que se cierra oficialmente el Carnaval del Toro.

El público comenzó acudiendo tímidamente por la mañana, que amenazaba con lluvia, pero se vivió la suerte de que no cayese ni una gota, por lo que poco a poco el personal se fue animando y fueron muchos los que pudieron disfrutar del suculento y único almuerzo típico, a base de patatas meneás con torreznos de tocino, panceta, chorizo y salchichón fritos, todo ello regado con buen vino.

No fueron 4.000 personas las que acudieron como ha sucedido en otras ediciones, pero sí más de un millar las que disfrutaron al final de un día en el que hasta salió el sol por la tarde, por lo que puede considerarse todo un éxito, no solamente por la cantidad de personas que participaron, sino por la animación y las ganas de disfrutar de este día considerado de hermandad.

El secreto del éxito de este día no es otro que quien organiza todo este impresionante festejo, aunque sea el Ayuntamiento el que ponga el dinero, son los vecinos voluntarios, los miembros de las peñas y asociaciones los que aportan todo su esfuerzo y trabajo para que disfruten los asistentes.

El complejo deportivo de Codemirsa fue el escenario de este evento popular y festivo en el que en un clima de confraternidad se saboreó el singular ambiente carnavalesco que caracteriza a las fiestas.

El Ayuntamiento, con la colaboración de Codemirsa, ofreció a todos cuantos quisieron acudir a este complejo, desafiando al mal tiempo, una intensa comida a base de un guiso de patatas con la carne del toro del Aguardiente que fue donado por la Peña La Divisa.

Como es habitual, previamente a esta comida se ofreció el tradicional almuerzo charro.

Alrededor de una treintena de voluntarios participaron en la preparación del almuerzo y la comida, que se inició a primera hora de la mañana de ayer, con el temor de que la lluvia estropeara el día. Además, los mirobrigenses pudieron festejar con la charanga Los Bemoles este día.

El equipo de cocina estuvo bajo la dirección de Antonio Bodega y la coordinación de José Luis Benito, que junto a Ángel Benito, Ángel Martín, Adolfo, Francisco Martín, Viky, Miguel el encargado del Complejo, Antonio el de las patatas meneás, Suso, vicepresidente de Codemirsa, y otros más trabajaron para que sobre mediodía comenzara a repartirse el almuerzo. Después, ya con sol, comenzó la comida.

El personal que se arriesgó y acudió al Complejo de Codemirsa disfrutó de un día de campo que después de lo que había caído podría calificarse de extraordinario con todos los ingredientes para pasárselo a lo grande ya que además de extraordinaria comida se pudo volver a sentir el ambiente taurino con la capea popular que se celebró en la plaza de Codemirsa, donde no faltaron los sustos y revolcones sin consecuencias, pero dieron animación al festejo. Voluntarios de Cruz Roja estuvieron también en este festejo pendientes de cualquier incidente que pudiera ocurrir.