Más allá del objetivo o el reto

UNA OBLIGACIÓN. A la UDS sólo le vale ganar en el estadio Helmántico. CIRCUNSTANCIAS. No son las mejores: Rival sin presión y un once con cambios. AMBIENTE. Se espera que se note el jugador número 12
Teresa Sánchez

Al menos, no cuando juega en su propio feudo donde debe hacer valer esa ventaja de equipo local para sumar tres puntos que, a estas alturas, y tal y como se desenvuelve el campeonato por la zona baja, son un auténtico lujo. Todo esto lo sabe el plantel dirigido por Jorge D’Alessandro y de ello debe ser consciente una afición de la que hoy, como sucediera frente al Córdoba o incluso más, se espera que sea un jugador más. Si frente al Hércules el equipo charro pagó el quedarse con nueve futbolistas sobre el campo, hoy el equipo debe sentir que no son once sino doce los que empiezan y acaban esta nueva final.

Las circunstancias no son las mejores para el Salamanca. El descenso se ve por el retrovisor, enfrente tendrá un equipo que, sin nada en juego, sale al campo sin ninguna presión, y además tendrá que afrontar el choque sin piezas fundamentales en el esquema del técnico unionista.

En Alicante se cayeron del equipo Goikoetxea, Rossato y Salva Sevilla, este último con seguridad, la ausencia –junto con la ya conocida de Quique Martín–, más sensible de un once que D’Alessandro recompone situando a Hugo Leal como jefe de operaciones desde el centro del campo y situando dos puntas de inicio. Todo hace pensar que Toti, mejorado de su pubalgia, estará también en un once con clara vocación ofensiva en el que Perico será el otro estilete por banda. Importante también será la respuesta de una defensa que, con Lombán y Zamora no es inédita, pero sí muy diferente a la de las últimas semanas.