Martín regresa al Guijuelo mientras Koeman, Barrena y Pichardo se van

RETORNO. El central procedente del Polideportivo Ejido jugó en el club durante la temporada 2008-09 y firma hasta junio de este año.
ADRIÁN A. GARCÍA
El último día del mercado invernal trajo varias noticias de especial relevancia en el seno del Club Deportivo Guijuelo tanto en llegadas como en salidas. En el primer apartado se concretó el fichaje de José Luis Martín Vaquero, central zurdo de 23 años procedente del Polideportivo Ejido que ya militó en la entidad chacinera durante la temporada 2008-09, donde jugó 22 encuentros, 19 de los cuales lo hizo desde el inicio. El defensa madrileño ha firmado libre hasta el 30 de junio.

La llegada del defensa es una petición expresa del técnico chacinero María Hernández, ya que le conoce de su anterior etapa en el club y considera que con la experiencia conseguida en este año y medio podrá sumar al equipo. Además, al cierre de esta edición se negociaba por la cesión de un lateral derecho y la contratación de un delantero.

El segundo apartado, el de las bajas, ha sido el más sonado y el que más noticias ha deparado, a excepción hecha de Jorge Barrena, jugador que no contaba en absoluto para María y su salida sólo era cuestión de tiempo. El lateral vasco ha firmado por el Peña Sport, club con el que llevaba negociando una semana y rival del Guijuelo en la lucha por el descenso.

Otro rival directo por la permanencia es el Barakaldo, equipo al que se ha marchado Koeman. El delantero, relegado a la suplencia desde la destitución de Antonio Cazalilla, ha decidido buscar mejor suerte en el club vasco. No obstante, el técnico chacinero asegura que contaba con él. El tercero en discordia y, a buen seguro, el más sorprendente es Pichardo. El valenciano sí entraba dentro de los planes de María, su nivel de juego venía siendo aceptable, sobre todo como lateral, e incluso fue titular en la derrota ante el filial rojillo. Se marcha al Toledo, que milita en el grupo 18 de la Tercera División, motivado en gran parte por la falta de adaptación a la ciudad de su mujer, como reconoció ayer. Baja sensible para el equipo, como señaló el propio técnico salmantino, que quiso elogiar su profesionalidad.