Mariano Rajoy mira hacia atrás para asegurar que lo peor ya ha pasado y anuncia una reforma fiscal

Fotos: BORIS GARCÍA
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Rajoy cerró la Convención Nacional del PP echando la mirada hacia atrás para recordar que España está en mejor situación que hace dos años y anunciar una reforma fiscal entre ataques directos a Rubalcaba.

La puesta en escena de los populares elevó el nivel de euforia cuando Mariano Rajoy apareció en escena para la intervención de clausura de esta Convención. El presidente del PP y presidente del Gobierno, acompañado de su esposa, agradeció a todos los organizadores de esta reunión política el "éxito" en este "repaso a todo lo que nos queda por hacer para conseguir la España moderna que todos ambicionamos".

 

Rajoy se dirigió específicamente a Juan Vicente Herrera, presidente regional del PP, y calificó a León de la Riva de "brillante alcalde" de Valladolid, una ciudad de la que destacó sus excelencias.

 

"Hemos pasado de la resignación a la esperanza", dijo el presidente en una comparación con lo que heredó el PP cuando ganó las últimas elecciones generales. "Ni siquiera conocíamos toda la verdad", dijo para no ocultar que recibió un país "al borde la quiebra" con un déficit insoportable. 

 

Rajoy tiró de memoria, de la memoria para recordar estos dos años desde lo que ha pretendido pilotar la recuperación económica de España. Con frases como "cada mañana era un sobresalto"; "muchos pensaban que la única solución era el rescate o la salida del euro" o  "todos conocen la España que hemos recibido" para enlazar con el presente sin esquivar el futuro: "hemos logrado que España comience a caminar", destacó en medio de los aplausos.

 

El presidente del Gobierno recordó que su Gobierno ha sudido las pensiones "que otros habían congelado, los que presumen de sociales" y pregonó con efusión que la sanidad española seguirá siendo "gratuita y universal". Siempre en clave de pasado y recuerdo, Rajoy siguió tirando de su particular hemeroteca para refrescar la memoria de las críticas que recibieron sus decisiones "más difíciles" que hubo de adoptar "con el esfuerzo de todos los españoles".

 

En ese esfuerzo enfocó la salida de la crisis para no esconder que en 2013 comenzaron a apreciarse los primeros síntomas de mejoría económica. "El plan que diseñamos para detener el hundimiento, evitar el rescate y recuperar la confianza se ha cumplido paso a paso". El presidente también apuntó a que se ha conseguido detener el paro y espera que en el futuro se inicie la "creación real de puestos de trabajo".

 

"No hemos corregido todo el descalabro, pero estamos mejor. España está en marcha, lenta todavía, pero inexorablemente en marcha".

 

El presidente no dudó el calificar de "éxito" este periodo de dos años de cambios, reformas y esfuerzos que atribuye al "esfuerzo de los españoles".

 

Mariano Rajoy insistió que su partido "cree en España" y presumió de que no le preocupan las críticas para aludir directamente a Alfredo Pérez Rubalcaba por sus críticas a las acciones del gobierno del PP. "¿Cómo puede decir lo que dice?" y preguntó al público que llenó la sala principal del Centro Cultural Miguel Delibes: "¿Sabéis quién lo dice? el que fue vicepresidente de un Gobierno que llevó a España a la ruina", mientras seguía atacando directamente al líder socialista. "No le ocultes que nos estamos recuperando como antes ocultabas el hundimiento".

 

Rajoy apeló a la unidad de España, repitió en reiteradas ocasiones que "somos un gran país". En un esfuerzo por unir tradiciones, culturas, errores y aciertos, comentó que "todos somos españoles". "Juntos sumamos y separados perdemos. Nos une el futuro y todos los españoles formamos una gran alianza para competir desde Europa en ese mundo globalizado en el que compitan nuestros hijos. Este es el signo de los tiempos y no podemos avanzar hacia la Edad Media", dijo para referirse y nombrar directamente a Cataluña con alusión expresa al Partido Popular catalán con aplausos hacia Alicia Sánchez Camacho.

 

Las víctimas del terrorismo y la actuación del PP en esta materia ocuparon otra parte de la intervención de Rajoy para insistir en la disolución de ETA y poner todo el empeño desde su partido en recordar a las víctimas al tiempo que elogió a Arantxa Quiroga, la presidenta del PP Vasco, como elemento fundamental para seguir este camino.

 

RECUPERACIÓN ECONÓMICA

 

Habrá reforma fiscal, con un nuevo sistema más simple y equitativo, anunció el presidente después de reconocer que las cifras de parados siguen siendo "inasumibles con cinco millones de personas sin puesto de trabajo".

 

"Haremos la reforma fiscal de acuerdo con lo que decía nuestro programa electoral", dijo con reformas en la financiación autonómica y autocrítica incluida en la revisión de las administraciones públicas, señaló para respaldar en una somera pasada los cambios en la política de educación que ha marcado el ministro Wert, al que respaldó con sus declaraciones. 

 

Trabajar en Europa y por Europa, apuntó Rajoy después de referirse muy por encima a la corrupción política para presumir de la puesta en marcha de la ley de transparencia en un intento de acercar los políticos a los ciudadanos y de recuperar esa crebilidad.

 

Rajoy pidió el voto para el PP en estas elecciones europeas. Al fin y al cabo era el fondo de una Convención Política que ha tenido a Valladolid como epicentro de la política nacional. Por eso, Rajoy garantizó al presidente del PP Europeo la victoria popular en España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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