Mari@, primos no tan lejanos a las puertas del derbi

María (i) y Mario, entrenadores de Salmantino y Santa Marta 'calentaron' el derbi en TRIBUNA (Foto: Chema Díez)

Mario Sánchez, entrenador de la UD Santa Marta; José María Hernández, ‘María’, entrenador del Salmantino. Cualquier aficionado al fútbol sabe que el sábado les toca ser rivales en el derbi de Tercera pero quizás no tantos sepan que ambos son primos.

Alrededor del esférico viven una misma pasión y aceptan compartir con nosotros su visión en este particular tiqui-taca de preguntas compartidas.

 

- ¿Estamos ante un derbi de rivalidades?

 

MARIO: Sí, hay rivalidad pero es un partido más en el que queremos sumar los tres puntos. Tiene de especial que nos conocemos todos pero la gente trata de tomárselo como un encuentro más.

 

MARÍA: En la misma línea. Está claro que es un derbi de dos equipos de Salamanca, por desgracia sólo somos dos en Tercera, y tiene eso de especial pero por lo demás son tres puntos importantes para ambos por la situación que tenemos.

 

- ¿Entonces veis al equipo, a los chavales, como cualquier otra semana?

 

MARÍA: Nosotros tenemos jugadores que han militado en el Santa Marta y entonces sí se percibe algo diferente.

 

MARIO: Ves que tienes a jugadores como Diego García o Jaime, que gozan de buena relación con Carrera o con Alex, y se nota que son partidos especiales porque juegan en equipos distintos pero son amigos y hay alguno que te llama y te pregunta “¿qué tal todo? A ver si el sábado os conseguimos ganar...” Por ahí sí lo convierte en un partido especial pero es algo que se agradece porque además de rivalidad hay amistad.

 

- Tercera División, categoría que algunos no aprecian, pero ¿hasta qué punto es importante que ambos conjuntos se mantengan?

 

MARÍA: Muy importante para Salamanca, para jugadores, entrenadores, directivos, aficionados y de verdad ojalá cambiemos de una vez por toda la mentalidad que hay aquí de querer que el vecino, el de aquí, descienda. Esa mentalidad nos hace mucho daño, y no sólo en Tercera, y nos equivocamos. Cuantos más equipos en Tercera, en Segunda B, en juveniles haya, mucho mejor para todos porque habrá mucha más calidad, muchos más partidos que ver, muchos más equipos que entrenar, o donde jugar al fútbol.

 

MARIO: No puedo estar más de acuerdo. Muchas veces la sensación que da en esta provincia es que hay un tanto por ciento muy elevado de gente que te dice aquello de “si pierde éste mucho mejor”. Yo no tengo ningún problema en decir que cuando he perdido algunos partidos he recibido una llamada de María de ánimo, cuando los he ganado la he recibido para darme su apoyo y decir que le satisface que lo hayamos hecho y en mi caso absolutamente lo mismo. Y si me ponen un papel delante y tengo que elegir que equipos tienen que descender, pues por supuesto salvaría en primer lugar al Santa Marta e inmediatamente después el Salmantino. El sábado, como es lógico, quiero ganar y mi primo también querrá ganar pero cuando acabe el partido nos daremos un abrazo y el que haya perdido tendrá que seguir trabajando y lo mismo el que haya ganado, aunque con más alegría. Y que nadie piense que lo digo porque en el banquillo del Salmantino está mi primo, si estuviera cualquier otro, lo mismo.

 

- ¿Llegáis a este derbi como os gustaría?

 

MARIO: A nosotros nos gustaría llegar más arriba, más tranquilos pero no estuvimos a la altura en el partido ante el Unami. Nos volvió a pasar factura el jugar fuera de casa, que está siendo nuestro talón de Aquiles este año y esperamos que podamos mejorar jugando en casa. Al final no hay que pensar cómo llegas y hay que centrarse en el momento.

 

MARÍA: Como siempre quiero más, pues se podría llegar mejor y no sólo en la clasificación sino también porque hemos tenido una serie de bajas, sobre todo la de Juanan que es grave. Es fútbol y hay que adaptarse. Nos gustaría llegar con más alivio pero nos vamos a adaptar, sabemos de la dificultad de jugar en Santa Marta el sábado porque sus mejores resultados son en casa.

 

- Y desde fuera ¿qué es lo que más preocupa del rival?

 

MARÍA: Su estilo de juego, su juventud, su velocidad, sus alternativas arriba y en banda y que tiene muchas opciones para crear muchos problemas.

 

MARIO: Es un equipo que me gusta porque me parece parecido a nosotros. Joven, con ganas de agradar, con ese plus de motivación de algún día poder dar el salto al primer equipo y seguro que será peligroso. Tienen bajas pero me pongo a pensar en otros que van a participar y creo que tienen un equipo muy completo.

 

- ¿Hay más ventajas o desventajas en dirigir equipos tan jóvenes en esta categoría

 

MARÍA: Tiene su lado positivo porque la juventud significa que físicamente puedes superar al rival en una acción concreta, que el joven tienen la ilusión por dar el salto o salir a otro lado pero también hay que decir que la veteranía, la experiencia es importante como en todas las facetas de la vida. Un ejemplo: el último partido y el duelo Vila-Ramírez que sólo con ponerte el cuerpo te saca una falta y es porque la experiencia es un grado.

 

MARIO: Mis jugadores son muy jóvenes, de hecho los más veteranos son Palomi, o Diego García, que son unos críos, y la ventaja que veo es que las ganas que tienen de ir todos los días de manera desinteresada a trabajar es para mi una gozada. Ver la intensidad con la que entrenan, que no falte nadie salvo ocasiones excepcionales, que se desvivan por la Unión Deportiva Santa Marta es una auténtica pasada. Sí es verdad que hay partidos que se nota la veteranía y en la misma línea que contaba María, pongo un ejemplo: Míchel recibe una falta, se la pitan a él, se forma una ‘minitangana’ y ya lo sacan del partido. Hay equipos que con muy poquito, aunque el fútbol sea menos vistoso, les vale por tener ese plus de experiencia. Pero bueno, pase lo que pase, no cambiaría eso por lo que tengo ahora.

 

- ¿Se pican los primos por ver cuál de los dos llega más alto?

 

MARÍA: Los dos ahora mismo decimos lo mismo. Con que nos salvemos firmamos ahora mismo donde sea. Me da lo mismo que quede él antes con tal de que se salve mi equipo.

 

MARIO: Que va, aquí mi objetivo es formar jugadores, que lleguen lo más arriba posible evidentemente intentando salvar la categoría. Quizás sin esa presión porque el año pasado se descendió y el Santa Marta siguió con la misma filosofía en Regional y ahora sigue con los mismos jugadores después de volver a ascender. Así que me uno a esa firma y que los dos nos salvemos.

 

- Está de moda hablar de estilos de juego, ¿cuál es el vuestro y podéis plasmarlo en los equipos que dirigís?

 

MARÍA: Yo sigo diciendo que el estilo que me pueda gustar o el que puedo llevar a cada equipo puede variar porque depende de los jugadores, de las circunstancias del club, como esté el tema de las lesiones. Son muchos los factores que influyen y más si llegas a mitad de temporada con el equipo ya hecho, que se puede modificar mucho o poco si hay mercado invernal, pero está claro que hay que adaptarse a lo que hay. Ahí estamos un poco cogidos los entrenadores, aunque eso no quita para que te pueda gustar iniciar desde atrás, jugadores de tal o cual perfil... pero llegando a dirigir a una plantilla en noviembre te tienes que amoldar.

 

MARIO: Aquí sí creo que tenemos situaciones diferentes por lo que acaba de decir. Él tiene más experiencia que yo, incluso en Segunda B, y le he ido a ver muchas veces y creo que en esas categorías hay que adaptarse mucho más dependiendo de cuando llegues, de cuál sea el objetivo. En nuestro caso lo que hemos intentado ha sido darle a todo el club un estilo de juego determinado que luego desarrollan todos los equipos, intentando que los jugadores entren ahí. Buscas un estilo, con unos jugadores determinados y con años por delante para que ese engranaje vaya funcionando. Nos queda mucho en ese sentido pero creemos que es el camino que debemos seguir.

 

- ¿Qué destacariais uno del otro como entrenador?

 

MARIO: Sobre todo su trabajo diario, sus ganas de mejorar, que vive 24 horas al fútbol, le da muchas vueltas a las cosas y eso es muy importante porque creo que es una persona que le busca las razones a las cosas, trata de solucionar los problemas dándole vueltas, sin dejarse llevar por el lado visceral y es un hombre de fútbol al cien por cien. Eso al final le pone en su sitio y creo que cada vez va a ir más arriba y no es algo que diga cuando esté delante.

 

MARÍA: Su tranquilidad, que transmite a la hora de dirigir, a la hora de mandar las directrices oportunas a los jugadores es un detalle muy significativo. Y luego sólo hay que ver su juventud y la trayectoria que lleva no sólo este año sino también en la selección de Castilla y León, que apunta que aquí podemos tener un buen filón como entrenador.

 

- Parece que estamos hablando con dos entrenadores por vocación...

 

MARÍA: Como jugador, como entrenador, en otras parcelas... el fútbol para mi es mi vida. Desde pequeño lo he vivido y sin fútbol no soy yo.

 

MARIO: En mi caso a los seis años me mandaron con una mochila al campo y desde entonces. En mis recuerdos de fútbol tengo el de ir con mi padre a ver a María al Helmántico y, de repente, encadenar eso con la carrera de Magisterio, sacarme la plaza de profesor y a la vez seguir con el fútbol. Y al final todo se toca porque el entrenador también tiene que ser un buen pedagogo, un buen maestro y al final acabas enganchado a esto como si fuera una droga. Es lo que hay.