Marcos Márquez se queda en casa por culpa de un esguince en el ligamento de la rodilla

EL JUEVES. Sintió el pinchazo en el entrenamiento del jueves pero lo finalizó bien aunque después llegó el dolor. UNOS DÍAS. Reposo y tratamiento
T. S. H.

La gran ausencia en la expedición que partió ayer rumbo a Girona fue la del delantero Marcos Márquez que se quedó en casa por lesión de última hora. El andaluz sufre un esguince en el ligamento interno de su rodilla derecha que se produjo en un lance del entrenamiento del jueves.

La sesión la finalizó con normalidad, aunque él mismo reconocía ayer que en un gesto notó un pequeño pinzamiento, pero a medida que pasaron las horas y la articulación se iba quedando fría, comenzaron a aparecer las molestias y el dolor. El futbolista se puso inmediatamente en contacto con el doctor Garrido que le realizó una resonancia en la que se descubrió el esguince y por eso ayer ya no estuvo en el entrenamiento puesto que había empezado el tratamiento para su recuperación.

En principio habrá que esperar a ver cómo evoluciona con reposo y sesiones en la clínica, aunque él espera que la próxima semana pueda incorporarse con el resto del equipo y estar a disposición del míster para el próximo encuentro frente al Elche. Con su baja, el Salamanca viaja a Girona con un único delantero centro, Juanjo, que precisamente esta semana ha sido la primera que ha entrenado con normalidad después de sufrir una lesión muscular.

Marcos, aunque aliviado al comprobar que la lesión en la rodilla se queda en esguince, se lamenta de lo inoportuna que es. “Es una lástima porque ahora con la continuidad que me había dado el míster me iba sintiendo cada vez mejor, con más ritmo y con más posibilidades de ayudar al equipo. A ver si la semana que viene puedo entrenar y ese ritmo no lo pierdo”, comentaba el delantero centro del equipo salmantino.