Marco Aurélio y Andrea Montero se apuntan una victoria épica en la Farinato Cervantina

El portugués Marco Aurélio, tras penalización de Borja Castrejón, y Andrea Montero fueron los primeros en la Farinato Cervantina en la que cada corredor se ganó el aplauso por la épica de la prueba. 

42 kilómetros repletos de obstáculos de todo tipo, más de cinco horas de prueba en el caso de los primeros hombres en meta y más de seis y media para las primeras féminas. Una prueba titánica sólo para valientes con capacidad de sacrificio, de lucha y de enorme compañerismo. La Farinato Cervantina convirtió a Ciudad Rodrigo y sus alrededores en el escenario perfecto para que que la palabra épica alcanzara su máxima expresión.

 

Cada competidor que tomó la salida y logró alcanzar la meta puede considerarse ganador aunque en los resultados definitivos figuran dos nombres que se inscriben con letras de oro en el palmarés de esta prueba.

 

El portugués Marco Aurélio, en categoría masculina, y Andrea Montero, que afrontaba su primera maratón, en féminas. El luso no fue el primero en entrar en meta puesto que lo hizo Borja Castrejón pero finalmente fue penalizado dejando paso a lo más alto del podio a su compañero. 

 

Andrea Montero, ganadora en féminas

 

FARINATO NORCTURNA

 

Ya por  la  noche más  de  300  deportistas  participaron  a  la  luz  de  la  luna  en  la  carrera  nocturna que  discurrió por un  trazado  de  cinco  kilómetros  en el  entorno  más  singular de Ciudad  Rodrigo. Una  prueba  que  ganó  Daniel  Arazola con  un tiempo de 33 minutos  y  14 segundos, seguido de David Lima Gutiérrez y Ramón Ronny Orran como  segundo  y  tercero  en  entrar en  la  meta. En  la clasificación femenina  se  situaron Carla Fernández  con  un tiempo de 46 minutos y  59 segundos y Pilar Santafé y  Rosana Rodríguez fueron segunda y tercera, respectivamente.


 
COLABORACIÓN CON ASPRODES


 
Para esta ocasión, Farinato Race Cervantina ha contado con la colaboración del Centro Ocupacional Miróbriga de ASPRODES, una asociación que persigue la igualdad de oportunidades de todas las personas y para ello gestiona diferentes centros de día y residencias en Salamanca y su provincia, donde da apoyo a más de 750 personas con discapacidad y sus familias. En opinión de Rubén Morán, director de la carrera, “con estas acciones se trata de una excelente forma de demostrar que la inclusión de las personas con discapacidad intelectual es más que posible en cualquier entorno normalizado con los apoyos y recursos necesarios para el desempeño de las tareas”.

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