Mañueco se agarra a un "bote salvavidas" pero no reconoce responsabilidad alguna

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, a su llegada a la rueda de prensa junto al concejal Carlos García Carbayo. Foto: F. Oliva

El alcalde reconoce una situación desesperada con El Corte Inglés y califica pedir a la Junta un ordenamiento transitorio como "un bote salvavidas a quien está flotando en el océano". Pero no asume responsabilidades ni suyas ni de concejales de su equipo.

Las explicaciones que ha ofrecido el alcalde de Salamanca tras una nueva reunión por el embrollo de El Corte Inglés han servido para confirmar varias cuestiones. La primera, su temor a una posibilidad real, la de que alguien solicite una ejecución de sentencia; la segunda, que Fernández Mañueco reconoce el importante problema que está generando la anulación de licencias; y la tercera, que no piensa asumir ningún tipo de responsabilidades, ni en su figura ni en la de nadie de su equipo de Gobierno.

 

Tras repasar las posibles soluciones, Mañueco ha dejado claro que apuesta por la primera que les ha ofrecido el secretario general del Ayuntamiento: pedir ayuda a la Junta de Castilla y León. Ese 'cable' vendría en forma de un ordenamiento urbanístico transitorio que legalizara temporalmente todo lo hecho y diera tiempo a enderezar la situación. De paso, evitaría problemas en caso de ejecución de sentencia.

 

El alcalde se ha referido a esta solución como "un bote salvavidas a quien está flotando en el océano". Una descripción muy gráfica en la que Fernández Mañueco pinta la situación casi como desesperada y que se resolvería temporalmente con la ayuda de la administración regional. Para el alcalde, permitiría "salvar los puestos de trabajo y los equipamientos públicos" que, de lo contrario, estarían en riesgo de tener que cerrar por falta de licencias.

 

De paso, el Ayuntamiento ganaría tiempo para resolver el desaguisado, pero de lo que no quiere hablar Mañueco es de responsabilidades. Detrás de este planeamiento, que ha sido declarado ilegal, está uno de los miembros de su equipo de Gobierno, Fernando Rodríguez, integrante del que lideraba Julián Lanzarote como alcalde y que fue el que hizo este plan a medida.

 

Sin embargo, Fernández Mañueco no está dispuesto a asumir responsabilidades. No en su figura, alegando que no estaba en el Gobierno del Ayuntamiento cuando esto ocurrió, y a pesar de que sí era de su mismo partido. Y tampoco en la figura de otros a pesar de que así se lo ha pedido la oposición. Al preguntarle si, como le ha pedido el portavoz del PSOE, va a señalar a alguien como responsable político ha respondido: "A mí me dijo mi madre de pequeñito que señalar es de mala educación".