Mañueco resucita un consejo de ciudad desvirtuado para refrendar sus presupuestos

Convoca el órgano máximo de participación tras año y medio parado y casi cuatro meses después de aprobar las cuentas de 2016: su obligación era haberlas llevado antes al consejo de ciudad.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, resucita hoy el consejo de ciudad, que él mismo pone como uno de los máximos órganos de participación y que languidece olvidado desde hace casi año y medio. En principio, se trata de una buena noticia que llega junto a la convocatoria de otros instrumentos de participación como los consejos municipales o el diálogo social, pero los detalles de la convocatoria no auguran una andadura plácida del consejo de ciudad. No si nace desvirtuado de sus funciones.

 

Entre sus cometidos fundamentales, el consejo de ciudad tiene el de "conocer los criterios generales del Presupuesto Municipal antes de su aprobación como proyecto", como reza en sus bases; también "conocer el Plan General de Ordenación Urbana de Salamanca con ocasión de su revisión o modificación sustancial" y "elaborar propuestas de planificación estratégica de la ciudad, los grandes proyectos urbanos y de desarrollo socioeconómico". Sin embargo, el alcalde no ha sometido al consejo de ciudad ninguna de las decisiones que ya ha tomado sobre estas áreas: es el propio Fernández Mañueco el que lo desvirtua.

 

En primer lugar, no ha cumplido con el mandato de llevar a este órgano el proyecto de presupuestos antes de aprobarlo. Las cuentas de 2016 se aprobaron de manera definitiva el 29 de diciembre de 2015 gracias a los votos de PP y Ciudadanos, pero hacía meses que estaban en elaboración; a finales de octubre el alcalde ya dio las líneas generales de los presupuestos de este año. Y ahora los lleva al consejo de ciudad a mediados de abril, más de cinco meses después de empezar a discutirlos y ya aprobados. De este modo, la participación del consejo y de quienes lo integran se va a limitar a refrendar los presupuestos de Fernández Mañueco porque ya no hay nada que decir sobre ellos.

 

Pero es que el alcalde también ha manifestado su intención de plantear una revisión del PGOU y, por supuesto, no ha dado cuenta en detalle públicamente de sus planes, tampoco al consejo social; como tampoco ha visto ninguno de los grandes proyectos que hay para la ciudad porque el consejo social lleva sin reunirse desde noviembre de 2014, lo que le ha valido un "suspenso" en participación por parte del líder de la oposición, José Luis Mateos. De hecho, no fue hasta después de pedirlo el portavoz socialista que el Ayuntamiento anunció la convocatoria.

 

 

CON LA OPOSICIÓN

 

Este desprecio al consejo de ciudad se produce en la primera ocasión en la que los grupos de la oposición van a tener presencia en el consejo de ciudad. Según el reglamento, cada uno de los grupos municipales tienen derecho a estar representados por una persona, y así va a ser; tanto PSOE, que ya estaba, como Ciudadanos y Ganemos Salamanca van a enviar a un concejal.

 

El resto de los integrantes son el alcalde como presidente, un concejal del equipo de Gobierno como vicepresidente, los rectores de la Usal y la UPSA, un representante de la Cámara de Comercio, uno de la organización patronal más representativa, otro de la organización sindical más representativa, un representante del colegio profesional mayoritario, un representante de la Federación de Asociaciones de Mayores mayoritaria, un representante de la Federación de Asociaciones de Vecinos mayoritaria, un representante de asociaciones de ayuda mutua inscritas en el Registro Municipal de Asociaciones elegido entre ellas y tres expertos independientes que van designados por el alcalde.

 

 

DUDAS EN LA LISTA DE INTEGRANTES

 

El Ayuntamiento de Salamanca no ha dado a conocer la composición, y tampoco el departamento de prensa ha informado sobre ello pese a la consulta de TRIBUNA. Pero hay algunos integrantes claros. Habrá presencia del equipo de Gobierno, del PP, de PSOE, Ciudadanos y Ganemos, de la Cámara de Comercio (habrá que ver si no afecta el hecho de estar bajo una gestora), de CCOO como sindicato mayoritario; probable del Colegio de Médicos, el más numeroso, y de FEVESA, la mayoritaria de las asociaciones de vecinos, igual que la asociación de mayores más numerosa y la de ayuda mutua más representativa. 

 

A partir de ahí, surge la duda sobre a qué organización empresarial se llamará: Confaes es la más representativa, pero el alcalde ha volcado sus apoyos a la nueva Empresarios de Salamanca. Y sobre la identidad de los tres invitados por Fernández Mañueco; hasta ahora, uno de ellos era el secretario provincial de UGT, que así logra presencia. Esta fórmula se podría elegir para meter a 'su' patronal.