Mañueco pide y exige "limpieza en la vida pública en la Promesa del Silencio"

Recordó que la restauración de la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva ampliará el recorrido de Ieronimus y pidió que este proyecto, “que está generando economía y empleo”, se extienda a todo el Conjunto Catedralicio.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, pidió y exigió "limpieza en la vida pública en la Promesa del Silencio" que precede la salida en procesión de la Real Cofradía de la Misericordia con el Cristo Yacente y el de la Agonía Redentora.

           

“Como vosotros –dijo el alcalde desde la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva- yo también quiero y exijo limpieza en la vida pública porque el verdadero poder es el servicio a los demás, es darse a los demás, es entregarse a los demás. Capacidad de entrega y vocación sincera para servir a todos sin distinción de credos, razas o ideologías”.

           

A juicio del primer edil, “quien no sea digno de esa vocación de servicio, no puede ocupar un puesto de responsabilidad. Los corruptos deben marcharse de la vida pública y que caiga sobre ellos todo el peso de la justicia”.

           

En este sentido, abogó que “la gente de bien queremos y creemos en el buen nombre de las instituciones y en el buen nombre de nuestro país, España. Los políticos debemos ser ejemplo de limpieza, de credibilidad, de corresponder a la confianza recibida por los ciudadanos”.

 

Extender el proyecto Ieronimus al Conjunto Catedralicio

           

Por otra parte, recordó que la restauración de la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva, gracias a la apuesta económica del Ayuntamiento, ampliará el recorrido de Ieronimus y pidió que este proyecto “que está generando economía y empleo gracias a un nuevo recurso turístico”, se extienda a todo el Conjunto Catedralicio.

           

“Hay que hacer atractivo para el ciudadano esa belleza de la fe cristiana, ese lugar de la búsqueda del sentido cristiano, divulgar la fe”, indicó.

 

Solidaridad con los colectivos más vulnerables

 

El regidor municipal abogó también por la necesidad de solidaridad con los colectivos más vulnerables, a las familias con menos recursos y a las personas que están perdiendo su hogar.

 

“Tenemos que encontrar soluciones para esas familias y trabajar al mismo tiempo para evitar desahucios injustos y cláusulas abusivas. Nuestro silencio de esta noche es también un silencio de solidaridad con los que más lo necesitan, con quienes están sufriendo con mayor dureza las consecuencias de la crisis”, aseveró Fernández Mañueco.

 

El respeto a los derecho a los demás y ser tolerantes

           

El alcalde de la ciudad defendió también un silencio de compromiso y de responsabilidad: “Todos somos dueños de nuestras palabras y de nuestros silencios. Expresar o no nuestras ideas, lo que nos agrada o nos disgusta, aquello en lo que estamos de acuerdo o con lo que estamos en desacuerdo, es un acto de libertad personal que nuestro Estado de Derecho ampara y protege”.

           

“Pero esa decisión es también un acto de responsabilidad, porque en democracia no todo vale, y la expresión de nuestras opiniones tienen sus límites, que se resumen fundamentalmente en el respeto a los derechos de los demás”, señaló.

           

Asimismo abogó por “respetar esos derechos, ser tolerantes, utilizar con acierto y prudencia los cauces adecuados para manifestar nuestras opiniones, son actos que contribuyen a enriquecer nuestra democracia y a consolidar la convivencia ordenada y pacífica que disfrutamos”.

           

“Solo entonces la confrontación de ideas, el debate de opiniones y la legítima discrepancia entre las personas, adquieren su auténtico valor como principios sobre los que se asienta nuestro sistema de libertades y sirven para construir entre todos una sociedad mejor”, concluyó.

           

Ante las dificultades económicas actuales, el alcalde de la ciudad también incidió en la necesidad de “que haya oportunidades y se cree empleo” y afirmó que “para eso trabajo con responsabilidad todos los días del año acompañado de los 26 concejales del Ayuntamiento de Salamanca, esforzándonos cada uno desde nuestra posición ideológica, pero a la hora de defender los intereses de Salamanca vamos todos unidos”.

           

“Los ciudadanos nos pedís que acertemos con las soluciones ante la crisis, que nos demos la mano y que unamos nuestras fuerzas para mantener la esperanza de un futuro mejor”, finalizó tras reiterar que “el silencio de esta noche debe ser también un silencio exigente con nosotros mismos y con la difícil situación que estamos viviendo”. 

 

CRISTO YACENTE

 

Por su parte, en cuanto al acto en sí, los cofrades realizan promesa de silencio a la salida, en el Puerta de Ramos, de la mano del obispo de la Diócesis de Salamanca, Carlos López.

 

El alcalde de la ciudad intervino en este acto previo a la salida. Llevan dos pasos. El Cristo de la Agonía Redentora (el más antiguo de los que desfilan en Salamanca), y el Cristo Yacente de la Misericordia. Uno de los puntos más destacados del recorrido es el acto de la Trilogía de la Pasión que celebran frente al convento de las RR. MM. Isabeles. Lo hacen allí, con la participación de las monjas del convento porque la imagen antes de la desamortización de Mendizábal estaba en dicho convento. 

 

El acompañamiento musical es la Agrupación Musical de la propia cofradía y la Banda de Música Felipe Espino. A la salida de la Catedral siempre toca con el Cristo de la Agonía la misma marcha, ‘Llorando a Mares’.