Mañueco pide al Gobierno que rectifique o pondrá en apuros a los ayuntamientos para hacer los presupuestos

El alcalde de Salamanca se compromete a trabajar para que “sea sencillo constituir una empresa, abrir un negocio y crear empleo”
El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, criticó hoy la falta de decisión del Gobierno central sobre los Presupuestos Generales del Estado y reclamó una estimación de ingresos creíble que permita a los ayuntamientos elaborar sus cuentas con una base más sólida. “Esperamos que en el Consejo Fiscal el Gobierno rectifique” porque esta situación puede provocar que los ayuntamientos “pasen por una situación complicada y se vean en la imposibilidad de presentar sus presupuestos”.

Durante su conferencia en la I Edición de los Desayunos Municipales de La Razón, Fernández Mañueco apuntó que el Gobierno “está actuando electoralmente y no pensando en el interés de España” y añadió que “es necesario revisar el crecimiento económico, hacer una estimación de ingresos creíble y definir qué va a pasar con las retribuciones de los empleados públicos y las pensiones”.

Durante su intervención, Fernández Mañueco subrayó el diálogo, la austeridad, la transparencia, la coordinación con otras instituciones y la creación de empleo como los ejes principales de la Corporación salmantina, en cumplimiento del programa electoral por el que apostaron los ciudadanos.

En lo referente a la situación económica, Fernández Mañueco se comprometió a trabajar para devolver la confianza en la actividad económica y para que en Salamanca sea sencillo constituir una empresa, abrir un negocio y crear empleo. “Los ayuntamientos tenemos que dar la cara”, dijo, aunque la política económica sea principalmente responsabilidad del Gobierno de España.

En esta línea, explicó que quiere crear el Parque Empresarial de la ciudad de Salamanca desarrollando, con iniciativa pública-privada, suelo industrial a precios asequibles. Fomentará el establecimiento de empresas vinculadas al conocimiento y a la Innovación, y aprovechará al máximo las posibilidades de la plataforma logística Zaldesa, la industria del español y los sectores tradicionales de la economía salmantina: el turismo, la hostelería y el comercio.

Recordó también que la competitividad tiene que asentarse en primer lugar sobre la mejora de las comunicaciones. “Salamanca necesita conectarse con Madrid con un tren de altas prestaciones en hora y cuarto”, como otras ciudades del entorno, sin que haya ciudades de primera y de segunda.

En cuanto a las políticas de austeridad apostó por hacer en el Ayuntamiento “lo mismo que en la propia casa, gastar sólo lo necesario y evitar cualquier duplicidad de gasto”, explicó Fernández Mañueco. “He comenzado mi mandato bajándome el sueldo, reduciendo el número de tenientes de alcalde, los cargos de confianza, la asignación económica a los grupos municipales, limitando estrictamente el uso de los vehículos oficiales y fusionando las fundaciones municipales”, apuntó.

También quiso enviar “un mensaje claro a las familias” con transparencia y con un elemento fundamental: “Gobernar sin subir los impuestos” más allá del ajuste del IPC. Además, aseguró que cuando las condiciones económicas lo permitan se reducirán impuestos, como ha ocurrido con la devolución del incremento del IBI correspondiente a 2008, que devolverá a los bolsillos de los salmantinos 5,5 millones de euros.

De la misma manera, pidió al Gobierno central modificaciones en la normativa de Haciendas Locales, para permitir puedan conceder bonificaciones o exenciones fiscales a las empresas que creen empleo, y que permita a las entidades locales accedan a crédito y, además, que se amplíe de cinco a diez años el plazo de devolución de ingresos al Estado por la caída de la recaudación.

El alcalde de Salamanca se declaró también a favor de una reforma de la financiación local, “gran fracaso de Rodríguez Zapatero”, que sea compatible con el principio de solidaridad de todas las administraciones públicas.

En su intervención, Fernández Mañueco también subrayó los esfuerzos de diálogo y de entendimiento de la oposición, a la que se han ofrecido diversos pactos en asuntos como la austeridad, la creación de oportunidades y la relación con los municipios limítrofes.