Mañueco mantiene parados los mecanismos de participación desde su reelección en junio

Reunión constitutiva de la mesa del diálogo social el pasado 23 de julio.

El Ayuntamiento de Salamanca no ha constituído todavía ninguno de los seis consejos municipales pese al cambio en la corporación. Algunos de los órganos sectoriales llevan meses sin actividad. La mesa del empleo o el diálogo social no han pasado de su primera reunión.

Tender puentes, consenso, diálogo, acuerdo... Estos términos protagonizaron el discurso de investidura de Alfonso Fernández Mañueco el día 13 de junio. Sin embargo, esa oferta de diálogo que hizo extensiva a grupos políticos y ciudadanos no tiene por dónde fluir porque el equipo de Gobierno se ha olvidado de una de sus principales vías de participación, los consejos municipales. Estas mesas, constituidas en torno a seis temas, son la principal coartada del PP cuando se habla de participación e inclusión de los ciudadanos en las decisiones, pero a día de hoy están paradas. El PSOE tiene previsto exigir que se retomen a la mayor brevedad. Como también lo están otras iniciativas para lograr consenso como la mesa del empleo y el diálogo social, que no han pasado de su primera reunión pese al empeño que puso el alcalde en la primera.

 

En los casi cuatro meses que han pasado desde la toma de posesión del nuevo equipo de Gobierno no ha habido ocasión para renovar los consejos sectoriales. Son seis y en ellos tienen presencia tanto los grupos políticos municipales como entidades y organizaciones representativas de su especialidad. Se trata de órganos consultivos y su convocatoria es competencia del alcalde, que las preside y puede delegar la presidencia en algún concejal.

 

Una de sus obligaciones es reunirse cada tres meses, pero en esta legislatura siquiera se han constituído pese a que requieren de una importante modificación por la entrada de dos nuevos grupos municipales, que tienen asegurado un puesto en cada una de las seis sectoriales. La única excepción va a ser el consejo de salud, que se constituye el próximo día 5 de octubre. Hasta que no se renueven, no será posible que entren Ciudadanos y Ganemos y no tendría sentido que se vuelvan a convocar con su actual composición, que data de la anterior legislatura. Además, en muchos casos llevan meses sin funcionar. En algunos casos las últimas reuniones datan del mes de octubre de 2014.

 

Lo mismo ocurre con el consejo de ciudad, que reúne a las diferentes instituciones en torno a los grandes temas que afectan a Salamanca y que está presidido por el alcalde. También hace meses que no se reúne y no se ha renovado. Y con un necesario consejo municipal de deportes, que la oposición le ha exigido al equipo de Gobierno ante retos como la gestión de las instalaciones y de la nueva pista cubierta de atletismo de La Aldehuela.

 

 

NI MESA POR EL EMPLEO NI DIÁLOGO SOCIAL

 

Esto mismo está ocurriendo no solo con los órganos de participación ya existentes, sino con los nuevos, y eso sí es una sorpresa. Una de las primeras iniciativas lanzadas por el alcalde en esta legislatura fue la mesa del pacto municipal por el empleo, que iba a ser el órgano local para la búsqueda de nuevas oportunidades laborales, además de una alternativa a la mesa del diálogo social con sindicatos y patronal. El pacto local del empleo se constituyó el 28 de julio ya con los cuatro grupos municipales que han obtenido representación tras las últimas elecciones, pero no se ha vuelto a reunir. Ha superado incluso el mes de septiembre, fecha tope marcada por el alcalde para que los integrantes plantearan propuestas y se volvieran a ver, según lo previsto, durante octubre.

 

Lo mismo ha ocurrido con la mesa del diálogo social, vacante durante toda la primera legislatura de Fernández Mañueco y que el alcalde intentó torpedear también en esta ocasión. La exigencia de los grupos de la oposición le obligó a sentarse con CCOO, UGT y Confaes, aunque al final PSOE, Ciudadanos y Ganemos no pudieron estar. Pero no se ha pasado de la reunión constitutiva del 23 de julio a pesar de que es el órgano por el que llegan los muchos millones de los planes de empleo. La mesa se debe reunir cada tres meses y sus integrantes tenían que haberse visto en septiembre.