Mañueco deja 'para septiembre' obras por 4 millones y el 'megacontrato' de las piscinas

El Ayuntamiento tiene que licitar o adjudicar seis proyectos para que echen a andar hasta mayo de 2015. Y resolver el contrato por diez años de todas las piscinas municipales, que incluye gestión y reformas por un valor total de 47,8 millones de euros.

El último pleno del pasado viernes y el traspaso temporal de algunas funciones del alcalde durante el mes de agosto suponen el inicio de las vacaciones municipales, pero Fernández Mañueco deja para septiembre algunas asignaturas pendientes que no solo constituyen algunos de sus proyectos más importantes, sino que suman muchos millones de euros y terminarán de dar color a su legislatura. En concreto, son proyectos por 4 millones de euros, la adjudicación del megacontrato de las piscinas municipales y la puesta en marcha de actuaciones como la de La Aldehuela, el parking de Garrido o las cámaras de vigilancia.

 

Las fechas han hecho que los procesos de licitación de varios proyectos importantes culminen precisamente en agosto. Y los anuncios del primer edil también sitúan a la vuelta del verano el comienzo de otras actuaciones con una fecha de referencia: el mes de mayo de 2015, previsiblemente, mes de elecciones municipales.

 

Entre hoy, 1 de agosto, y el día 18 termina el plazo para presentar ofertas para cuatro adjudicaciones. La más importante, el nuevo contrato para la gestión de todas las piscinas municipales por los próximos diez años. El presupuesto anual (2,5 millones, por los diez años de vigencia y los 5 de prórroga), la subvención al déficit de explotación (que es lo que se licita) y, lo más importante, las obras de actualización y mejora elevan el valor total a los 47,8 millones porque el pliego incluye mejoras por 3 millones de euros en todas y 1,4 millones para convertir en climatizada la de San José. Y como el plazo para presentar ofertas acaba el 18 de agosto, previsiblemente a la vuelta de verano habrá que adjudicarlo.

 

 

Lo mismo ocurre con las obras de instalación de césped artificial en los campos de fútbol de La Salud y Chamberí, por 560.000 y 700.000 euros, respectivamente, y para los que el plazo de fin de oferta se produce entre el 13 y el 18 de agosto, para después adjudicarlos y con cuatro meses de plazo de ejecución. Y con las de reforma de la futura glorieta de la UDS entre Torres Villarroel y la avenida de Portugal, por más de 568.000 euros y que tiene cinco meses de plazo de ejecución.

 

Hay otra serie de proyectos que todavía no están ni licitados y para los que el alcalde prometió plazos bastante ajustados de ejecución. Es el caso de la reforma del parque de La Alamedilla, tasada en un millón de euros. El objetivo es poner en marcha la actuación el próximo otoño y que esté lista para mayo de 2015. En situación similar está el nuevo parque del arroyo del Zurguén, anunciado por unos 600.000 euros y que incluye el arreglo de la pista de atletismo junto al puente romano; su plazo de ejecución son cinco meses. También para después de verano se espera la licitación para convertir el solar de calle La Radio en un aparcamiento de superficie con zonas verdes; está previsto gastar unos 450.000 euros y que se ejecute en menos de cuatro meses una vez superado el proceso de adjudicación.

 

Al margen de licitaciones y contratos pendientes, el Ayuntamiento tendrá que consolidar los avances de otros como las obras de la ciudad deportiva de La Aldehuela, recientemente adjudicadas para que la subcontrata de la anterior concesionaria las retome después de muchos meses paradas. Desde mediados de junio está adjudicado y la empresa tenía dos meses para abrir varios equipamientos y un total de diez para rematar toda la obra, lo que incluye la pista cubierta de atletismo y el velódromo y la apertura al público de todas las instalaciones.

 

Algo parecido ocurre con el parking de Garrido, adjudicado a Santher en junio y para la que la empresa tiene un plazo oficial de 11 meses y 15 días. Va a ser complicado que esta obra esté lista para mayo del año que viene, y también tendrá que superar la dura prueba de comercializar un número adecuado de plazas.