Mañueco congela durante cinco meses el diálogo social y el pacto por el empleo

Imagen de la única reunión del diálogo social, el pasado día 23 de julio.

El alcalde no ha vuelto a convocar el diálogo social desde que se constituyó en julio: evita repetir la foto sentado con Confaes, CCOO y UGT. Tampoco su propia idea, el pacto por el empleo, está activo: sólo dos reuniones en casi cinco meses.

En julio pasado, el alcalde de Salamanca se apresuró a poner en marcha dos órganos que, se suponía, iban a tener un gran protagonismo: el diálogo social y la mesa por el empleo. Sin embargo, ha dado igual que una viniera impuesta y la otra fuera una 'idea' del alcalde para complementarla, porque las dos han corrido la misma suerte: la parálisis total. Casi cinco meses después de su constitución, ninguna ha ido más allá de reuniones para la foto y son hoy por hoy una evidencia de que las políticas de empleo no pasan de una declaración de buenas intenciones que no se fundamenta en hechos.

 

Ambas iniciativas nacieron el pasado mes de julio con un vínculo muy directo. Tras años negándose a convocar la mesa a tres bandas con patronal y sindicatos, el Ayuntamiento se vio obligado a recuperar el diálogo social, un instrumento fundamental en políticas como el empleo, la vivienda o la economía. La nueva corporación fue clave a la hora de forzar el cambio de opinión de Fernández Mañueco, al que no le quedó más remedio que volver a sentarse con Confaes, CCOO y UGT. Al menos, se evitó tener que hacer sitio a los tres grupos de la oposición. La primera reunión tuvo lugar el 23 de julio y sentó en la misma mesa a Mañueco con los responsables de CCOO y UGT, el presidente de la patronal y su secretario general.

 

Después anunció una mesa del pacto local por el empleo, que se vendió como un instrumento de trabajo para recoger propuestas de cara al diálogo social, pero que en realidad pretendía funcionar en paralelo. El Ayuntamiento apuesta realmente más por esta mesa, en la que están la patronal y los dos grandes sindicatos, pero en la que también se da sitio a otro sindicato (CSI-F), a otras representaciones empresariales (Jóvenes Empresarios, Aesco) y otras entidades; los dos grandes sindicatos y la patronal no acudieron por entender que es "una pantomima inútil". Su primera reunión fue casi inmediata al diálogo social, y el día 28 de julio ya estaba constituída.

 

Sin embargo, ninguna de las dos ha tenido mucho más recorrido. La mesa del diálogo social no se ha vuelto a reunir y sigue sin pasar de su fecha de constitución, una parálisis que se sumana a los muchos años que estuvo vetada por el alcalde. Esa mesa ha pagado el peaje de no estar entre las prioridades de Fernández Mañueco, pero es que a su propia idea no le ha ido mejor. El pacto por el empleo se reunió aquel 28 de julio y sólo lo ha vuelto a hacer una vez, el pasado 23 de octubre, para hablar de los programas de primera oportunidad laboral que lleva el PP en su programa. Pero nada más. Demasiado poco para una línea de actuación que está entre las más publicitadas por el alcalde.