Mantienen los 86 años de cárcel para los atracadores de Miróbriga

Audiencia. La Fiscalía desmonta la versión de la compra de un vehículo al no aportar pruebas que identifiquen al vendedor y al turismo que iban a adquirir. La acusación. Eleva la pena a los 102 años
e. g.

El Ministerio Público mantuvo ayer la petición de 86 años de cárcel –21 años y seis meses para cada uno– para los cuatro imputados por el atraco a una familia en Ciudad Rodrigo. En sus conclusiones, el fiscal destacó que los objetos hallados en el vehículo de los imputados correspondían a los robados de la vivienda.

Aunque los acusados señalaron que en la tarde de los hechos (a primeros de diciembre) viajaron de Madrid a Ávila para comprar un coche. Para desmontar esta versión, el fiscal destacó las horas en las que se produjo el atraco –sobre las 20.15, según manifestaciones de las víctimas, permaneciendo en el lugar hasta las 22.15 horas– y el momento de la detención– a las 00.15 horas según agentes de la Guardia Civil–. El fiscal pormenorizó el tiempo necesario para llegar de Ciudad Rodrigo al punto de la detención –en San Rafael, Segovia– y que, según sus conclusiones, coinciden con el intervalo de tiempo entre el momento que huyeron del inmueble y el arresto.

La justificación de la venta de un vehículo para el fiscal es “impensable” ya que no ha trascendido ningún dato del comprador, del número de teléfono desde el que éste llamaba, ni de la matrícula y características del vehículo.

Respecto al físico de los asaltantes, detalló que las víctimas reconocieron que eran de raza negra y acento dominicano. Pese a que tres de ellos atracaron encapuchados y al cuarto no le pudieron reconocer, el fiscal considera como prueba suficiente el reconocimiento fotográfico de las zapatillas y sudaderas ya que “cuando una persona se encuentra maniatada y amordazada, lo lógico es no mirar al atracador a la cara, sino centrar la vista en la sudadera y en los pies”.

Por último, señaló que junto a los cuatro atracadores había una quinta persona, debido a la conversación telefónica mantenida por uno de los agresores en la que señalaba “el bocadillo es pequeño”. Esta confirmación está reforzada con el dinero encontrado en el automóvil, donde del total, 2.220 euros estaban en posesión de uno de los detenidos –escondidos en el tobillo–. De los 11.000 euros robados, “2.200 le corresponderían a la quinta persona, que se encontraba en el exterior, residiendo en Ciudad Rodrigo y que les dio indicaciones”.

Durante la segunda jornada de juicio testificaron los agentes de la Guardia Civil. En sus intervenciones señalaron que en el vehículo encontraron móviles y joyas reconocidas por las víctimas, además de una foto de la progenitora. También detallaron que las tres armas encontradas no tenían antecedentes y sólo una se necesitaba licencia para utilizarla.

Para concluir. el fiscal consideró que había suficientes para considerar a los cuatro imputados –V. M. H. C., F. R. M. Z., J. C. D. D. y F. A. A. R.– como autores de un delito de robo con violencia, en concurso con otro de allanamiento de morada, a lo que se añade la tenencia ilícita de armas y la detención ilegal. Mientras, la acusación particular elevó la pena a 25 años y seis meses de cárcel para cada uno de los acusados por los delitos anteriores y el pago de una multa de 10 euros diarios durante doce días por las lesiones. También solicitó 3.000 euros para cada una de las víctimas por daños morales, ya que “no han podido conciliar el sueño hasta transcurridos varios meses y tienen temor a abrir la puerta y quedarse solos”.