Mantequerías Paco afronta su cierre después de 61 años con la puerta abierta en Salamanca

Mantequerías Paco, la tienda de ultramarinos más emblemática de Salamanca, que desde 1956 mantiene abierta su puerta en la calle María Auxiliadora comienza su liquidación.  

Liquidación por jubilación reza un cartel escrito, como toda la vida se han anunciado sus productos, en el escaparate. “Se nos van los mejores”, exclama un hombre que junto a su hijo y su nieto pasa junto a la puerta de una de esas tiendas que cualquier salmantino identifica como de toda la vida y que pese al paso de las décadas ha sabido preservar no sólo la estética sino también la esencia con la que se abrió hace más de 60 años. Mantequerías Paco nos empieza a decir adiós. 

 

Clientes de toda la vida observando el cartel de liquidación

 

Seis décadas presidida por las virtudes que siempre identificaron al comercio tradicional y que con el paso del tiempo se ha ido difuminando en un sector como el de la alimentación donde las grandes superficies devoran casi todo. 

 

En Mantequerías Paco la calidad y el trato cercano y personalizado con el cliente ha sido la máxima desde ese día de 1956 hasta este 2016.

 

Lo hizo el padre del actual dueño, Guillermo que tomó las riendas hace más de 45 años y que ahora, a las puertas de jubilación, afronta sus últimos meses detrás del mostrador con la consciencia desde hace tiempo de que esta vez el relevo no llegaría porque como ha dicho alguna vez: “Es algo que has mamado, que sientes y que vives pero negocio… poco negocio es”.

 

El dueño de Mantequerías Paco detrás del mostrador 

 

Eso sí después de iniciar esta semana la liquidación, ahí seguirá hasta que se vacíen las viejas estanterías de todo aquello que se puede encontrar en el mejor de los ultramarinos y ahora con hasta un 20 por ciento de descuento. 

 

Productos que hoy llamamos 'delicatessen' pero al alcance de cualquier bolsillo en Mantequerías Paco esperan para vender hasta el último embutido, el licor, los caramelos, las conservas y, por supuesto, las legumbres a granel dispuestas en sacos y convertidas en su puerta en su auténtica seña de identidad.  

 

Las legumbres en sus sacos

 

 

 

 

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