Mantener hábitos saludables a la hora de dormir disminuye la somnolencia diurna y el riesgo de accidentes laborales

Los trastornos del sueño suelen estar provocados por el síndrome de apnea hipopnea del sueño (SAHS).

Especialistas del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, han afirmado que mantener hábitos de vida saludables a la hora de dormir disminuye la somnolencia diurna y el riesgo de sufrir accidentes laborales.

  

Los trastornos respiratorios del sueño, entre los que se encuentra el insomnio y la excesiva somnolencia diurna, están provocados mayoritariamente por el síndrome de apnea hipopnea del sueño (SAHS), una patología que se caracteriza por pausas respiratorias recurrentes durante el descanso nocturno, con una duración superior a 10 segundos y un mínimo de 5 o 10 episodios por hora, según han explicado en una nota.

  

A ello han agregado que, si durante las horas de descanso nocturno se ronca o se entrecortan ronquidos, se registran despertares con sensación de ahogo y durante el día se duerme con facilidad --incluso hablando o comiendo-- o se ha tenido algún accidente por este motivo, ha llegado el momento de acudir al médico.

  

Según los expertos, se hace necesaria una cita médica porque, probablemente, estos síntomas indiquen que se padece el síndrome de apnea hipopnea del sueño (SAHS), una patología respiratoria que causa fatiga y que, si no es tratada adecuadamente, merma la calidad de vida de quienes la padecen --un 4-6 por ciento de los hombres y un 2-4 por ciento de las mujeres--.

 

Síntomas

  

Según ha apuntado Alicia Pérez, neumóloga responsable del Área respiratoria de la Unidad del Sueño del HUNSC, los síntomas nocturnos más evidentes son los ronquidos, apneas perceptibles por la pareja de la persona enferma, sudoración o despertares con sensación de asfixia, entre otros.

  

Durante el día, es habitual sueño excesivo en horario laboral, cansancio crónico, dolor de cabeza, irritabilidad, situaciones de depresión y disminución del apetito sexual; de ahí que los pacientes que llegan al Hospital en busca de un estudio más detallado de su caso provengan de diferentes especialidades médicas y también desde Atención Primaria, ha detallado.

  

Si bien la obesidad es el principal factor de riesgo para sufrir SAHS, existen otros elementos determinantes para padecerlo, tales como la hipertrofia amigdalar (fundamentalmente en niños) o alteraciones craneofaciales. También influyen la cuestión de género, el consumo de tabaco y alcohol, así como dormir boca arriba.

  

En este sentido, los especialistas del HUNSC recuerdan la importancia de llevar unos hábitos de vida saludables, como no fumar, perder peso en caso de obesidad, evitar la ingesta de alcohol durante la noche y dormir de lado.

 

Tratamiento con CPAP

  

Desde el HUNSC han señalado que algunas personas con apnea del sueño requieren de dispositivos que favorezcan un mayor flujo de aire y oxígeno mientras duermen para impedir que las vías aéreas se cierren durante las horas de sueño. Estos instrumentos, denominados CPAP,  son mascarillas nasales que se colocan a la hora de dormir y actúan como soporte ventilatorio complementario.

  

Aunque pueda resultar incómodo durante los primeros días, el paciente se acostumbra a llevar CPAP y nota mejoría rápidamente, pues verá cómo se reduce el número de despertares nocturnos, tendrá menor somnolencia durante el día, mejorará su estado anímico y descenderá el riesgo de tener hipertensión y patologías cardiovasculares.