Malas previsiones de producción para esta campaña de la patata

Consecuencia de la anterior. Los agricultores de la provincia sembraron menos superficie del tubérculo tras la catástrofe del año pasado que tuvo un buen rendimiento pero un precio en origen “desastroso”
Chema Díez
El mal sabor de boca y el agujero en el bolsillo que dejó la pasada campaña de patata por el bajo precio en origen ha provocado que este año la producción del tubérculo por excelencia sea menor, al igual que la superficie destinada a tal fin.

Pese a que aún es pronto para conocer datos finales de rendimientos, los agricultores han optado por sembrar otros cultivos como el girasol, por ejemplo, porque no saben como transcurrirá esta campaña en lo que a su valor se refiere.

No hay que olvidar que en gran parte de la campaña, el precio que recibió el agricultor por su cultivo fue de 0,03 euros por cada kilogramos, cifra que subió hasta los 0,09 euros en el mejor de los casos y que dejó a los productores en una ruina escandalosa.
“De momento no sabemos que pasará la próxima campaña, pero la producción será menor; no podemos aguantar un año como el pasado y hemos decidido sembrar en una menor proporción”, señaló Ladislado Velasco, productor de Pitiegua.

A toda esta problemática hay que sumarle el retraso que acumula el cultivo, derivado de las heladas del mes de mayo, que frenaron el desarrollo del cultivo, y las precipitaciones anteriores que dilataron la siembra del mismo en los terrenos de la provincia.
“La campaña de recolección no comenzará hasta dentro de un mes, acumulando un retraso bastante pronunciado por las condiciones meteorológicas de la sementera, pero la diferencia será grande respecto al pasado ejercicio”.

Este hecho queda refrendado por el inicio de la mesa de la patata, que la Diputación ha fijado para el lunes 2 de agosto, y que el pasado año comenzó a principios del mes de julio, argumentado más este retraso dentro de las previsiones.

Además, existe un pesimismo y una incertidumbre entre los agricultores porque temen que pueda ocurrir la misma situación del año pasado y su ruina sea “total”.

Catástrofe
Por tanto, hay que recordar que la pasada campaña, los agricultores recibieron entre 0,03 y 0,09 euros por kilogramo, por debajo del umbral de la rentabilidad, que comienza en torno a los 0,12 euros.

Asimismo, el rendimiento del año pasado fue bastante alto y rondó los 40.000 kilogramos por hectárea cuando en el año 2008 tan sólo se recogieron 25.000. No obstante, y pese a las dificultades existentes, la calidad fue tildada de “excelente” por los agricultores pero fue una campaña desastrosa tanto en consumo como en ventas.

Ante este hecho, la consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León optó por realizar una fuerte promoción del tubérculo por los diferentes supermercados destacando la procedencia de la patata y su inclusión en la marca regional Tierra de Sabor. Con este empujón, las ventas se levantaron pero no en el nivel esperado por los agricultores de la provincia.