Majadas Viejas revive el milagro

Miles de vecinos conmemoran una de las fiestas más populares con una misa y la habitual loa
lorena lago

Pasadas las 11.00 de la mañana la Virgen de Majadas abandonaba la iglesia de la localidad a hombros de sus fieles que, con gran devoción, la llevaron en procesión hasta su ermita. Era allí donde minutos después comenzaba la verdadera fiesta, con una misa oficiada por el párroco del municipio, y ahora también serrano del año, Policarpo Díaz. Concluido el oficio religioso los fieles volvieron a tomar en volandas a su reina para exhibirla por los alrededores de la ermita.

En estos mismos campos, y en señal de fervor a ella, los niños protagonizaron el momento más emotivo de la mañana al bailar delante de la imagen. La alegría contagió a todos los presentes que, poco después, continuaron con otras celebraciones más paganas. Así, miles de vecinos disfrutaron de una comida de hermandad a base de productos tradicionalmente serranos, en los mismos campos en que momentos antes se había ensalzado a esta Dueña de la ermita.

Concluida la comida y el posterior descanso, los vecinos se encomendaron a la patrona de este templo en el rosario que congregó a los más devotos. Tras él llegó la tan esperada loa, una representación teatral en la que el protagonismo volvió a recaer sobre los más pequeños del municipio que disfrutaron como pocas veces antes con la escenificación que se realizó a 150 metros de la ermita sobre el milagro de la aparición de la Virgen en estas tierras.

La romería más concurrida de todas las que se celebran a lo largo del año finalizó con las habituales vaquillas, una forma muy tradicional de terminar una de las fiestas más populares de cuantas acoge la comarca serrana.