Madrid Games Week, nuevas consolas y ¿nuevos juegos?

Los 'gamers' españoles han recuperado su cita anual con la industria del videojuego.

La feria de videojuegos Madrid Games Week se ha celebrado en IFEMA durante los días 7, 8, 9 y 10 de noviembre (el día 7 reservado para profesionales y prensa, el resto abierto al público en general), tomando así el relevo de la GAMEFest, que celebró su última edición en 2011. De esta forma, la cadena de tiendas especializadas en videojuegos GAME ha retomado la organización de una cita que la mayoría de gamers españoles esperaban con ansia cada año.

 

Con 23 compañías participantes, 150 títulos presentes y 550 puestos de juego reunidos en 16.000 metros cuadrados de pabellón, el protagonismo de la primera edición de la Madrid Games Week ha sido para las consolas de nueva generación. Playstation 4 y Xbox One han centrado las miradas y las horas de juego de los asistentes, y sus dos stands han sido, de largo, los que más visitas han recibido de entre los 52.200 aficionados y profesionales que han acudido a la feria.

 

Sin embargo, y pese a la presencia de las dos consolas que van a pelear en el mercado durante los próximos años, los usuarios han echado en falta el ingrediente fundamental con el que se nutre la industria: los juegos. Y es que todos los títulos presentes se habían podido ver antes en otras citas de la industria, y no se ha ofrecido material nuevo de los mismos en la MGW. Con los shooters, la conducción y el fútbol como dueños casi absolutos de la feria, DriveClub, Gran Turismo 6, Forza Motorsport 5, Fifa 14, Battlefield 4, Call Of Duty: Ghosts y Killzone Shadow Fall han sido las estrellas del evento, con permiso de Assassin’s Creed 4 o Dead Rising 3, que también han atraído buena parte de las visitas.

 

Madrid Games Week

 

Por su parte, Nintendo ha ofrecido la posibilidad de jugar a la mayoría de novedades de Wii U, con Bayonetta 2 como título más destacado, mientras que las portátiles de Sony han notado la presencia de PS4 a pocos metros y no han tenido todo el protagonismo que deberían durante el fin de semana. Mención especial merece la sección que Sony ha dedicado a los juegos indie para sus plataformas, en la que se podían probar  propuestas frescas y originales para PS3, Vita y PS4.

 

También ha destacado la presencia de RetroMadrid, con un stand en el que los más nostálgicos han podido disfrutar jugando y comprando videojuegos clásicos. De las compras también se ha llevado una buena parte, como no podía ser de otra manera en una feria que lleva su nombre, GAME, que ha aprovechado el evento para hacer algunas “superofertas” que siguen distando mucho de los precios a los que se pueden comprar juegos –nuevos y de segunda mano- por internet.

 

Namco Bandai, al igual que Activision, ha apostado por incluir su propio stand dentro de la feria, en lugar de mostrar sus juegos dentro de los stands dedicados a PS4 y Xbox One, y ha centrado su oferta en los simuladores de conducción F1 2013, Moto GP 2013 y WRC 4 (motos y bólido de fórmula 1 incluidos).

 

Madrid Games Week

 

EA Sports ha hecho lo propio con Fifa 14, habilitando una superficie en la que se ha podido jugar a una demo en Xbox One y comprobar así las escasas diferencias que hay entre la versión para consolas actuales y la que tienen preparada para la nueva generación -parece que todo vale con tal de exprimir al máximo a la gallina de los huevos de oro, con versión del Mundial de Brasil en camino para el próximo verano-. Konami ha sido una de las grandes ausencias de la feria junto a Ubisoft, por lo que no ha habido ni rastro de Pro Evolution Soccer (la batalla contra EA está más que perdida, y parece que son conscientes de ello) ni de Metal Gear, por el que muchos gamers han suspirado (a todos les hubiera gustado ponerle las manos encima a una demo jugable). Assassin’s Creed 4 se ha dejado probar en PS4, y pese a tener detalles técnicos impresionantes, como la recreación del agua, da la sensación de que apenas aprovecha la potencia de la nueva máquina de Sony.

 

Y no se trata solo de caso del nuevo juego de Ubisoft, sino que esa es la sensación general que transmiten prácticamente todos los juegos de nueva generación. Quizá los jugadores estén mal acostumbrados por el salto que se produjo hace siete años…

 

Como punto positivo, PS4 y Xbox One han dado un gran paso en el diseño de sus mandos. Ambos modelos, pese a ser bastante conservadores, también son más cómodos que sus antecesores, y mientras que Microsoft ha optado por compactar su diseño (con la disposición de los sticks analógicos que utiliza se agradece, sobre todo por parte del pulgar izquierdo), Sony lo ha expandido un poco, pero el resultado en ambos casos es excelente. La principal diferencia se encuentra en la sensibilidad de los sticks, mayor en el Dualshock de PS4 y que se nota, sobre todo, a la hora de apuntar en los shooters.

 

Madrid Games Week ha empezado fuerte por la presencia de las dos grandes a menos de un mes del salto de generación, pero tiene mucho que mejorar en sucesivas ediciones si quiere ganar peso en el circuito internacional y convertirse en una feria de referencia. El año que viene más… y esperemos que mejor.