Madina, el candidato con más peso orgánico que pidió dar voz a los militantes en la elección del líder del PSOE

Eduardo Madina presenta su candidatura a la Secretaría General del PSOE

Eduardo Madina es el candidato a la Secretaría General del PSOE con más peso orgánico, aunque este mismo viernes ha anunciado que abandona la Ejecutiva Federal del partido, de la que es vocal. Sí continuará como secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, puesto que ocupa desde abril de 2009, cuando con solo 33 años sustituyó a Ramón Jáuregui en este cargo que ha mantenido también esta legislatura.

El diputado ha dado este viernes un paso al frente para la primera línea, en el que ya se le situaba desde hace meses. Una vez que la derrota en las europeas alejó del horizonte las primarias abiertas y situó antes el congreso extraordinario para elegir a un nuevo secretario general, se le mantuvo en las quinielas, aunque Madina nunca ha sido hasta este viernes concluyente sobre su decisión.

Sin embargo, ya dio pistas sobre sus intenciones dos días después de que Alfredo Pérez Rubalcaba anunciara su dimisión, cuando pidió que se abriera el congreso extraordinario a los militantes, para que pudieran elegir con su voto directo al nuevo secretario general. Entonces, dijo que sólo valoraría su candidatura si se admitía la máxima de 'un militante, un voto', como finalmente ha ocurrido.

Y siguió defendiendo la opinión de los afiliados durante los días en los que este modelo fue objeto de debate. Así, respondió a los 'barones' territoriales que salieron en tromba a animar en el proceso a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, defendiendo que él quería escuchar la voz de los otros 200.000 militantes.

Hijo de históricos socialistas del País Vasco, Madina está muy pegado a sus raíces. Lo ha evidenciado este viernes al decidir presentarse este viernes 'acompañado' por el busto de Ramón Rubial, primer lehendakari no nacionalista y expresidente del PSOE.

Fue concejal del ayuntamiento de Sestao (Vizcaya) entre 1999 y 2001 y en 2002, cuando era secretario de Política Institucional de las Juventudes Socialistas del PSE sufrió un atentado de ETA, que colocó una bomba lapa bajo su vehículo.

Después, ocupó la Secretaría General de esta organización juvenil y en 2004 entró en el Congreso de los Diputados. Se incorporó a la Ejecutiva Federal del PSOE en 2008.

LICENCIADO EN HISTORIA CONTEMPORÁNEA

Es licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Deusto y master en Relaciones Internacionales y Recursos Humanos y ha dado clases de Historia Contemporánea e Integración Europea en la Universidad Carlos III de Madrid.

Finalmente ha decidido dar el paso al frente en el 39 congreso, después de que rechazara hacerlo en el que eligió a Alfredo Pérez Rubalcaba por 22 votos de diferencia respeto a Carme Chacón. Entonces, creyó no estar preparado: "Conozco bien el tamaño de mi partido, la grandeza del PSOE y me conozco a mí mismo y conozco mi tamaño; sé que mi volumen no puede dirigir el volumen del primer partido de este país, toda su grandeza histórica y todo el futuro que tiene por delante", dijo.

No fue su primer 'no', ya que dicen que antes había rechazado formar parte del Gobierno del lehendakari Patxi López y tampoco quiso ocupar una Secretaría de Estado del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ahora, Madina sí se siente con fuerzas y ganas de emprender el "shock de modernidad" que, según defiende, necesita España y de llevar al PSOE a recuperar su "vocación de mayoría" para que pueda ganar las próximas elecciones generales.

Para ello lleva preparándose meses, en un primer momento con el objetivo puesto en las primarias abiertas a los ciudadanos. Rodeado de un equipo fiel y arropado por un buen número de diputados, la mayoría jóvenes, que consideran que es la persona que puede "devolver la ilusión" a la gente y al partido, con un proyecto "de verdad renovador" que dé las vueltas como un calcetín al sistema político.

Los suyos han vivido con preocupación los devenires de las últimas semanas, cuando en algunos momento su candidatura se vio peligrar. Tras e el primer chasco cuando las primarias abiertas se convirtieron en un congreso extraordinario, el segundo cambio de escenario se presentó con los llamamientos desde algunos sectores del partido para que se presentara Susana Díaz.

El propio Madina reconoció la semana pasada que había recibido presiones para que no se presentara, mensajes que, según explicaba su entorno, llegaban de ámbitos diversos, de dentro y fuera del partido. Su equipo le animaba a aguantar y defendía que su candidatura mantenía "fortaleza y firmeza absolutas".

Así fue y cuando la líder de los socialistas andaluces anunció que no entraría en este proceso, el ambiente se relajó y se rebajaron las dudas que persistían sobre su candidatura.

Ahora, deberá trasladar su proyecto a la militancia por toda España. En las redes sociales ya se llevan días 'calentando' la campaña, con la creación de grupos de apoyo que han creado un logo en el que aparece un Madina reconocible por el pelo y sus gafas que se abre la camisa para mostrar la rosa del PSOE. Madina no es ajeno a las redes y mantiene un perfil bastante activo en Twitter, donde tiene más de 92.000 seguidores.