Macro-control para el éxodo de la nochevieja universitaria de vuelta a Ávila y Madrid

Con una dotación poco habitual por su volumen, la Guardia Civil procedió desde primera hora de la mañana a instalar un control de alcoholemia y drogas en la salida de la autovía a Madrid, en el desvío por Pelabravo

Con una dotación poco habitual por su volumen, la Guardia Civil procedió desde primera hora de la mañana a instalar un control de alcoholemia y drogas en la salida de la autovía a Madrid, en el desvío por Pelabravo. Una decena de coches y furgones oficiales aprovecharon el cierre de uno de los carriles de la A-50 anterior al citado desvío, para obligar a todo el tráfico durante varias horas a pasar por el control situado en la rotonda de acceso a la carretera que lleva a Pelabravo.

La idea era evitar problemas y posibles accidentes en el éxodo que cada año se produce desde la 8 de la mañana tanto hacia  Ávila como a Madrid, de jóvenes que han pasado la noche entera bebiendo en la Nochevieja Universitaria y que regresan a sus lugares de origen conduciendo sus propios vehículos.

 

En algunos momentos las dotaciones de la Guardia Civil realizaban, según pudo constatar este periódico,  hasta 3 y 4 controles de alcoholemia a la vez. Varios fueron los positivos que salieron de estos controles, como puede observarse en las fotografías, pues los coches aparcados en los arcenes de la rotonda pertenecían a aquellos que, bien no podían continuar su marcha por dar un positivo elevado, bien debían esperar a una segunda toma de datos en aquellos que reflejaban dosis más bajas de tóxicos.