MaĂąueco destaca que el homenaje a Unamuno traerĂĄ mĂĄs visitantes a Salamanca

El alcalde, acompaĂąado de Pablo Unamuno, nieto del escritor, depositĂł una corona de laurel a los pies de su estatua

El alcalde de Salamanca, Alfonso FernĂĄndez MaĂąueco, destacĂł ayer, en el 75 aniversario del fallecimiento de Miguel de Unamuno, que el AĂąo que lleva el nombre del pensador le rendirĂĄ homenaje y traerĂĄ mĂĄs visitantes a Salamanca, la ciudad que universalizĂł el escritor y ex rector de su Universidad.

Antes del tradicional homenaje junto a la estatua que recuerda al pensador en la calle Bordadores, donde el alcalde depositó la corona de laurel junto a Pablo Unamuno, nieto del escritor, se inauguró en el zaguán del Ayuntamiento de Salamanca una muestra en la que se reconstruye cómo el escultor Óscar Alvariño talló el medallón de la Plaza Mayor dedicado a Don Miguel.

En esta muestra se exponen varias fotografías del proceso de elaboración del medallón, así como del momento de su inauguración, el 31 de diciembre de 1986, año en el que se cumplía el 50 Aniversario de la muerte del escritor. Además se exponen los dos modelos en escayola que el escultor Óscar Alvariño presentó al concurso convocado para la realización de este medallón, uno de los cuales resultó ganador.

El madrileño Óscar Alvariño, Doctor en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, también obtuvo en 1992 el primer premio del Concurso para la realización en la Plaza Mayor del medallón de Elio Antonio de Nebrija y en 2005, coincidiendo con el 250 Aniversario de la construcción del ágora salmantina, y obtuvo el primer premio para la elaboración de otros cuatro medallones: Don Juan de Borbón, Fernando VII, Alfonso XIII y la Primera República.

Tras la inauguración de la muestra, y antes de dirigirse hacia el homenaje en la calle Bordadores y detenerse en el medallón que recuerda en la Plaza Mayor a Don Miguel de Unamuno, Alfonso Fernández Mañueco destacó que el insigne pensador fue “un habitante excepcional de Salamanca”.

“Se fundió con esta ciudad y hoy su obra no se entendería sin Salamanca y la historia de Salamanca no se explicaría sin Unamuno”, señaló.

Unamuno, destacó el alcalde, se ambientó en el espacio geográfico y humano salmantino. “Tomó la medida a nuestro espacio urbano, a nuestras gentes y al momento histórico que le tocó vivir”.
“Se alimentaron mutuamente. Salamanca fue su patria chica y la gran metáfora de un hombre comprometido consigo mismo y con la sociedad. Por ello su vida y su obra están tan íntimamente entrelazadas”.

El alcalde de Salamanca incidió en que Unamuno era un hombre de su tiempo, pero lo que le hace especial es que sigue siendo un hombre de nuestro era porque “su pensamiento continúa vigente 75 años después de su muerte”.

“Es un pensador tan grande que no puede etiquetarse porque su verbo crítico no fue de nadie. Por encima del resto de consideraciones, fue un hombre independiente con un espíritu liberal tremendo”, reseñó.

Unamuno, continuó el alcalde, “fue un faro”. No necesitó residir en Madrid o en otra gran ciudad. “Fue desde aquí, desde la recoleta Salamanca donde dio luz a una época difícil de España”.
“Desde Salamanca y desde el saber de nuestras universidades también podemos seguir alumbrando ahora a España y al mundo. Nos sentimos orgullosos de ocho siglos de conocimiento e ilusionados ante un Octavo Centenario que nos obliga a pensar en grandes objetivos”.

“Unamuno –continuó el primer edil en su discurso- nos sigue ayudando a mirar al futuro, a construir juntos nuestro porvenir. Universalizó a Salamanca porque desde sus calles alumbró su obra y pensó en este escenario eterno de piedra e Historia”.

A las palabras de Alfonso FernĂĄndez MaĂąueco, le siguiĂł el vĂ­deo remitido por el alcalde de Bilbao, IĂąaki Azkuna, paisano de Miguel de Unamuno y licenciado en Medicina y CiruguĂ­a en la Universidad de Salamanca.

“Yo hoy quiero destacar –dijo Fernández Mañueco- el compromiso y el amor de Iñaki Azkuna por la ciudad de Salamanca. Ama a Salamanca y ama a Unamuno. Posiblemente porque una cosa lleve a la otra o sea imposible admirar a Unamuno sin admirar a Salamanca o viceversa”.

En su discurso, Iñaki Azkuna incidió en que Miguel de Unamuno “no se calló ante nada ni ante nadie. “Pero a don Miguel –continuó- se le quiere o se le critica enterito, no por partes”.

“Yo pertenezco –continuó el alcalde de Bilbao- a una generación en que ni se podía leer a Unamuno ni a Camus. Tampoco a don Pío Baroja. Razón suficiente para leerlos profusamente”.

“Hace 75 años, tras espetarles el “venceréis pero no convenceréis”, fue confinado en su casa de la calle Bordadores. Allí murió el último día del año aquel gran inconformista, el que en 1901 en el Teatro Arriaga de Bilbao dijera aquello “de mi Vizcaya, de mi Bilbao la simiente, de mi Castilla, de mi Salamanca el fruto”. Descanse en paz, en su Salamanca dorada aquel gran bilbaíno, con el epitafio de su salmo III”.

MĂŠteme, padre eterno en tu pecho
misterioso hogar
dormirĂŠ allĂ­, pues vengo deshecho
del duro bregar