Luces y sombras en una maquinaria que tiene dos semanas para rodarse

AJUSTAR. Dos partidos que deben servir para pulir aspectos que dejaron dudas en los dos últimos. VENTAJA. Tener al equipo cerrado
TERESA SÁNCHEZ

Es el momento de perfilar los detalles. Consumidas cuatro semanas de pretemporada, la Unión Deportiva Salamanca afronta las dos últimas antes de comenzar la competición con la certeza de que el trabajo que se hará en ellas será clave para que, una vez que comience la competición, la maquinaría que se ha ido engrasando durante este tiempo ruede sin problemas. Hasta ahora se han ido asentando las bases físicas, técnicas y tácticas de este nuevo proyecto y es en estas dos semanas cuando se tienen que ir perfilando diferentes aspectos que, tras unos primeros partidos en los que parecía ir todo a la perfección, dejaron algunas dudas tras los choques frente al Club Deportivo Guijuelo y la Cultural Leonesa. De ambos encuentros no salió satisfecho Óscar Cano porque, aunque hubo evidentes progresos como el apartado defensivo, no vio reflejado sobre el campo aquello que sobre el césped durante los entrenamientos sí suele aparecer. Si algo requiere el técnico granadino es buen trato con el balón y movilidad en sus jugadores y precisamente de esas dos cosas careció el juego de la Unión en los últimos dos partidos. Sí habían aparecido ante Cacereño, Ávila y, sobre todo, en Medina ante el Rayo Vallecano, encuentros en los que no sólo se dominó con claridad el balón sino que sorprendió la fluidez que el equipo era capaz de dar a su juego.

El mensaje del técnico ha llegado bien a los jugadores, que aseguran sentirse cómodos en un sistema sino novedoso, al menos sí poco habitual en una categoría como la Segunda División. Por eso los dos partidos ante Ciudad Rodrigo y Racing de Santander, además de los entrenamientos previos al debut del día 29 ante el Córdoba son fundamentales para que reaparezca ese dinamismo que permite fluir el juego tanto por dentro como por las bandas.

La principal ventaja con la que cuenta el entrenador es la de tener a casi toda la plantilla a su disposición, con el margen de mejora físico y táctico que ello supone teniendo aun más de diez días por delante. No toca esperar fichajes de última hora a los que acoplar de forma precipitada antes de que empiece la competición. Es cierto que falta por llegar Galindo –pero para el puesto que ocupa hay suficientes alternativas para no tener que echarlo de menos–, y que en los entrenamientos no participan Toti, Carlos y Endika, lesionados, aunque siempre están presentes en ellos y, por lo tanto, lo que busca el entrenador y porque lo quiere así les llega de primera mano y no deberían tener problemas en el momento en que estén recuperados.