Los yihadistas detenidos en Madrid entrenaban en una finca rural de Ávila

El líder de la célula islamista, Lahcen Ikassrien, en una imagen de su encierro en Guantánamo.

Los terroristas islámicos hacían acampadas en la finca abulense, situada en la calle del Manzanar de la urbanización El Bernabé, en Santa Cruz de Pinares, para habituarse a la forma de vida que se iban a encontrar al llegar a las zonas de combate, según han explicado fuentes policiales de la lucha antiterrorista.

Las nueve personas que han sido detenidas este lunes en Madrid por agentes de la Comisaría General de Información en una operación que ha desmantelado una red internacional de captación y envío de yihadistas para su integración en la organización terrorista Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), vinculada Al Qaeda y asentada en territorios de Siria e Irak, solía entrenarse en una finca rural próxima a Ávila, en la calle del Manzanar de la urbanización El Bernabé, situada en la localidad de Santa Cruz de Pinares, donde hacían acampadas para habituarse a la forma de vida que se iban a encontrar al llegar a las zonas de combate, según han explicado fuentes policiales de la lucha antiterrorista.

 

La Policía Nacional ha registrado durante dos horas una casa de campo en dicha finca, en la que, según ha adelantado el informativo de Antena 3, los agentes "han incautado varias bolsas y una caja de grandes dimensiones".

 

Hasta el momento son nueve detenidos y la Policía está efectuando un total de doce registros. El principal líder de esta célula, el marroquí Lahcen Ikassrien, residía en España tras su paso por la base militar de Guantánamo, tras ser detenido en Afganistán en el año 2001, y entre los detenidos figura además un hermano de una persona vinculada a los atentados del 11-M, pero que no llegó a ser juzgado por los hechos. Uno de los arrestados es argentino y el resto son españoles y marroquíes.

 

La investigación, que ha sido coordinada por el titular del juzgado de instrucción número cinco y la fiscalía de la Audiencia Nacional, continúa abierta.

 

 

OPERACIONES ANTERIORES EN CEUTA, MELILLA Y MÁLAGA

 

Esta es la cuarta operación contra redes de envío de yihadistas en el último año. El pasado 30 de mayo, Policía y Guardia Civil desarticularon en Melilla una red que enviaba terroristas a Libia y Mali y detuvieron a seis personas, entre ellas el primer yihadista español retornado de Malí tras pasar allí por los campamentos de entrenamiento que del Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO).

 

En marzo, la Policía y las autoridades marroquíes desmantelaron otra red especializada en captar terroristas y detuvieron a tres personas en Melilla, a otras tres en Marruecos y a una séptima en Málaga. El cabecilla de aquella célula era el converso español Mustafá Maya Amaya, residente en Melilla.

 

La red disponía de ramificaciones en numerosos países tales como Marruecos, Bélgica, Francia, Túnez, Turquía, Libia, Mali, Indonesia y Siria y enviaba yihadistas a Malí y Siria, concretamente a los grupos Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL), Jabhat Al Nusra (JN) y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

 

Hace un año, otras ocho personas fueron detenidas en junio de 2013 en una operación en Ceuta contra otra red de envío de terroristas a Siria. El máximo responsable de esta red, Yassin Ahmed Laarbi, alias 'Pistu', de nacionalidad española, fue detenido en septiembre en la misma ciudad autónoma.

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