Los vecinos de Buenos Aires insisten en el derribo de viviendas para eliminar el narcotráfico

Subdelegado informa de la reunión con vecinos de Buenos Aires (Foto:E.P.)

También piden el apoyo a las familias gitanas para acabar con la lacra de la venta de droga en el barrio.

Los vecinos del barrio de Buenos Aires en la ciudad de Salamanca han insistido en medidas “drásticas” como el derribo de dos bloques de viviendas y en el apoyo del colectivo gitano para tratar de erradicar los problemas de narcotráfico que existen en la zona.

 

El párroco del barrio, Emiliano Tapia, ha señalado, respecto a la petición de que se pongan punto y final a los dos bloques de viviendas si es posible “desde el punto de vista legal”, que son propiedad de la Junta y que están “atravesados” por las familias que los ocupan y que se dedican en su mayoría a la venta de droga.

 

En cuanto al apoyo de las familias gitanas, Emiliano Tapia ha señalado que es “necesaria” su colaboración, puesto que este colectivo es “mayoría” en un barrio que tiene el narcotráfico y el absentismo escolar como algunos de sus problemas en el día a día.

 

Así lo ha indicado después de la reunión que han mantenido los vecinos, después de la toma de contacto inicial hace un mes, con los máximos representantes en Salamanca del Ayuntamiento, Delegación de la Junta, Subdelegación del Gobierno, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y Policía Local.

 

Tras esta reunión, el delegado de la Junta, Bienvenido Mena, ha reconocido que el consejero de Fomento, Antonio Silván, ya trabaja en este asunto de las viviendas de Buenos Aires para buscar una solución legal al problema que supone para los vecinos.

 

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha detallado que la próxima semana comenzará a trabajar una comisión técnica sobre los asuntos de carácter social para abordar la problemática y buscar soluciones.

 

Asimismo, el subdelegado del Gobierno, Javier Galán, ha comentado, desde el punto de vista de la seguridad, que “se hará todo lo posible  para que la seguridad se mantenga” y para que la convivencia llegue a ser “normal, como en cualquier otro punto de la ciudad”.