Los vecinos creen que el derribo del Bretón mejorará la imagen del barrio

Los vecinos y comercios de la zona del Bretón secundan el derribo del teatro y creen que mejorará la imagen del barrio. Todos los negocios que rodean el inmueble aplauden el acuerdo entre el Ayuntamiento, Santher y Los Verdes por el que se ha retirado el recurso para reemprender el derribo del antiguo teatro, que, recuerdan, una vez semiderruido “sólo servía para acumular basura en la zona y alejar a los clientes”.
S. G. P.

Algunos vecinos habían colgado incluso carteles denunciando la acumulación de basura y ratas en los alrededores y exigiendo su derribo inmediato. “Aquí ya no entramos a valorar si se tenía o no que haber tirado el teatro, sino que una vez semiderruido no podíamos continuar con un solar lleno de escombros y basura”, explicó a este periódico un vecino de la zona que lleva más de 45 años viviendo frente al centro escénico que a lo largo de la próxima semana se convertirá en escombros.

Los trabajos, que dieron comienzo el pasado viernes después de catorce meses de parón, se retomarán mañana lunes y, según los vecinos, si se realizan al ritmo del primer día “en una semana se acabará la demolición”. Ahora les toca soportar el polvo y el ruido generado por las obras pero lo prefieren “a seguir viendo como perdemos clientela por vivir frente a un edificio semiderruido”, afirma Teresa Cuñado, dueña de un restaurante cercano al teatro que asegura sentirse “aliviada” de que se retomen las obras.

El responsable de un establecimiento que sirve desayunos todas las mañanas y que también se encuentra a un paso del inmueble secunda también las obras y como el resto de comerciantes ve con buenos ojos el proyecto de crear un párking subterráneo en la zona para aliviar la falta de aparcamiento en los alrededores. “En su día el Ayuntamiento nos retiró 70 plazas para estacionar y esto ha hecho necesario un párking en la zona”, asegura el dueño de una tienda abierta desde hace más de 30 años frente al Bretón. El proyecto de la empresa que recoge además la construcción de un hotel y un pequeño teatro con 300 localidades creen que servirá para “atraer turistas a una zona céntrica que ha perdido muchos visitantes a causa del derribo”, afirma una vecina.

Imagen de deterioro
Los vecinos y comercios no se oponían a que el teatro continuase en pie si bien recuerdan que apenas tenía ya actividad, pero sí lamentan la imagen de deterioro que se ha generado dejando a medias su demolición. Las máquinas retomarán mañana su trabajo después de proceder el viernes a la destrucción parcial del muro de ladrillo que ha custodiado el edificio en los últimos meses para evitar robos en los escombros y tras demoler la parte trasera del inmueble a la altura de la plaza del Bretón. Los trabajos se alargarán como mínimo hasta el comienzo de la segunda semana de agosto. Después se iniciará la construcción de los proyectos previstos por la empresa Santher que dirán adiós a un edificio cuyos antecedentes datan del siglo XVI.