Los transbordos no frenan la pérdida de usuarios del tren en las conexiones al País Vasco y Barcelona

Un tren en la estación de Salamanca.

La implantación de transbordos en 2012 eliminó las conexiones directas, pero el número de usuarios de los trenes hacia las capitales vascas sigue bajando, aunque menos que hace años. Los viajes hacia Barcelona y Zaragoza, lejos de remontar.

En junio de 2012 Renfe decidió cambiar los históricos trenes directos desde Salamanca hacia las capitales vascas y hacia Zaragoza y Barcelona por nuevas conexiones con una variación fundamental: todos estos destinos se iban a hacer con transbordos. Desparecían las conexiones directas y se sustituían por otras vía Valladolid o Palencia que, según Renfe, iban a mejorar las comunicaciones con trenes mejores, billetes más baratos y tiempos de viaje reducidos. 

 

Sin embargo, esta decisión también se tomó ante la caída de viajeros que estaban experimetnando estas veteranas conexiones y, con matices, no se ha logrado frenar la pérdida de usuarios en las conexiones a las capitales vascas, aunque el ritmo de pérdida de viajeros es menor. Y no se ha logrado aumentar la difusión de los trayectos hacia Barcelona y Zaragoza, que están lejos de sus niveles antiguos. La conclusión es que la medida ha servido para, a duras penas, conservar un número parecido, pero inferior, de usuarios en todas las conexiones.

 

Analizando conexión por conexión, las que unen Salamanca con el País Vasco han logrado detener la pérdida de viajeros. Las tres, con Bilbao, San Sebastián y Vitoria, habían ido perdiendo usuarios paulatinamente desde sus cifras de hace diez años. Cuando en junio de 2012 se introdujeron los transbordos, Bilbao tenía 3.877 viajeros (dato de 2011) cuando había llegado a los 4.500 en 2005; San Sebastián 4.650 por 5.485 y Vitoria, 3.799 por los 4.633 de hace una década. Estos datos se refieren a la estadística de viajeros en servicios de Media Distancia.

 

Según los datos ofrecidos en una respuesta parlamentaria, relativos a la venta de los billetes combinados que permiten ahora viajar desde Salamanca hacia el País Vasco, en los dos primeros años completo con los transbordos, 2013 y 2012, Bilbao ha llegado hasta los 3.553 sumando la conexión por Valladolid y por Palencia; San Sebastián a los 3.351; y Vitoria a los 3.650.

 

Las tres capitales están por debajo en viajeros desde Salamanca, aunque aguantan el nivel mejor que antes del cambio. El nuevo diseño Salamanca-País Vasco triplicó la oferta mediante enlaces en Valladolid y Palencia, sustituyendo el servicio que hasta entonces prestaba el tren Diurno Salamanca-Bilbao/Hendaya, pero más barato y más rápido.

 

En cuanto a las otras conexiones de larga distancia, el tren directo de Salamanca a Zaragoza y Barcelona, dejó paso a un nuevo Intercity desde Valladolid con el que se sustituía el tren diésel. Sin embargo, esta conexión no ha logrado remontar, aunque en la última década ha perdido buena parte de su afluencia.

 

Según los datos de la respuesta parlamentaria, en 2005 iban desde Salamanca a Barcelona 11.910 personas, y otras 2.850 hasta Zaragoza cada año usando los servicios de larga distancia. En 2009 el dato de Barcelona era casi la mitad, 5.476; y en Zaragoza, donde llegaron a ser más de 12.000 en 2010, al año siguiente bajaron a 3.417. Según los datos de los billetes combinados, el número de viajeros desde Salamanca a Barcelona por Valladolid ha sido de 4.480 en 2013 y 3.960 en 2014; y de 1.502 y 1.340 en el caso de Zaragoza. En ambos casos, muy lejos de las cifras que habían llegado a alcanzar.

 

 

MADRID Y ÁVILA PIERDEN VIAJEROS

 

La respuesta parlamentaria con los datos de los usuarios de tren referentes a Salamanca incluye datos sobre dos conexiones fundamentales, la de Madrid y la de Ávila. Según los últimos datos disponibles, los de 2013, el tren de Madrid sigue perdiendo viajeros: llegó a los 131.700, 17.000 menos que en 2012 y lejos de los 190.700 de 2008. El Salamanca-Ávila también perdió usuarios: 27.100 en 2013, 3.800 menos que un año antes y lejos también de los 43.400 de 2008. Esta conexión, en su modalidad regional, ha estado en duda hasta hace unos meses ya que Renfe la incluyó entre las que podían desaparecer.

 

Las que sí mejoran mucho son las conexiones con Valladolid y Palencia, que se han beneficiado del hecho de que estas dos estaciones son ahora paso obligado para viajar hacia el País Vasco, Zaragoza y Cataluña. En 2013 51.700 viajeros usaron el tren desde Salamanca a Valladolid, casi 10.000 más que en 2012, cuando empezaron estas conexiones. Y lo mismo ocurrió con Palencia, aunque en menor medida.

 

 

SUDEXPRESO Y LUSITANIA SE MANTIENEN

 

Otras dos conexiones son los trenes-hotel que unen Lisboa con Madrid y la capital lusa con Hendaya-Irún. Se trata del Lusitania y el Surexpresso, que en 2012 experimentaron varios cambios. En agosto el Lusitania empezó a circular por Ávila y Salamanca en lugar de por Cáceres; y en octubre de aquel año, y por un acuerdo entre Renfe y Comboios de Portugal, ambos trenes circulan fusionados desde Lisboa hasta Medina del Campo, donde se separan para que uno vaya a Madrid y otro a la frontera francesa.

 

Los cambios otorgaron alguna nueva frecuencia en Salamanca y cambios de horarios, y no les han afectado mucho en usuarios. De hecho, en el trayecto Madrid-Lisboa el Lusitania llegó en 2013 a los 31.500 viajeros, más que en 2012. Y el Surexpresso (Irún-Lisboa) perdió unos 500 viajeros para quedarse en 24.500. Para el Lusitania el cambio ha supuesto una revitalización y alcanzar cifras que no tenía desde 2007, pero el Surexpress sigue su progresivo declive: hace diez años transportó a 48.900 viajeros.