Los trabajos del Espolón desvelan la existencia histórica de un aljibe

Ya se observa movimiento en la muralla del Espolón, actualmente revestida por los andamios colocados en el último mes. Un tiempo en el que se han llevado a cabo los trabajos de desbrozado vegetal, que permitirán acceder y consolidar en unas condi-ciones óptimas esta parte del antiguo Alcázar Medieval construido en el año 1214.
Roberto Jiménez

A la espera de los resultados de los informes arqueológicos, fuentes consultadas por TRIBUNA han desvelado que las primeras intervenciones han señalado la posible existencia de un aljibe así como una enorme roza desde la parte superior del puesto de vigilancia al suelo. Un surco en el que pudo ubicarse un elemento conductor de las aguas almacenadas en el aljibe.

Precisamente el agua ha sido uno de los principales problemas presentes en la conservación de la muralla. Más aún, cuando los informes de las primeras perforaciones realizadas apuntan que hasta los 5 metros de profundidad no se ha encontrado piedra de alta dureza. Hasta ese punto, la tierra y pizarras descompuestas ocupan la primera capa, que no proporciona consistencia a la muralla sobre todo en el caso de lluvias.

A partir de hoy serán nueve las personas que trabajarán para restaurar una parte importante de la historia de la villa ducal. Cuando los trabajos hayan finalizado, las previsiones apuntan a que en total hayan sido 22 los trabajadores contratados gracias a esta obra con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local.

Una obra, cuyo proyecto ha sido redactado por Juan Carlos García Fraile, y cuyo presupuesto de la inversión ascenderá a 422.890 euros que sumados al I.V.A alcanza la cifra de 490.000 euros. Tras la ejecución del proyecto, turistas y vecinos de Alba de Tormes podrán acceder a través de una pasarela al mirador.

Recuperación del patrimonio
El objetivo será recuperar en gran parte el recinto amurallado con el fin de potenciar los recursos históricos y monumentales de la villa protegiendo y dando a conocer el patrimonio cultural municipal. Debido a la magnitud del terreno sobre el que es necesario intervenir se buscará garantizar la estabilidad de los restos aún conservados y evitar que continúen produciéndose derrumbes.

Para ello, se repararán los tramos deteriorados con materiales y técnicas similares a las constitutivas, es decir, con pizarra y morteros de cal. En la mayoría de los casos bastará con un rejuntado que mantenga la cohesión y estabilidad de la mampostería. También se sustituirá la barandilla existente por una más acorde al proyecto y uno de los elementos destacados será la puesta en valor de una hornacina existente, que será iluminada y albergará una escultura relacionada con Alba de Tormes.