Los trabajadores del Ayuntamiento vuelven a concentrase hoy para recuperar su pago por productividad

Empleados que se han concentrado esta mañana en Íscar Peyra.

Los sindicatos han vuelto a convocar a la plantilla para exigir al alcalde una mesa de negociación para recuperar el pago por productividad al que renunciaron en 2010. La protesta en el pleno y las respuestas de Fernández Mañueco han aumentado la tensión.

Los trabajadores del Ayuntamiento de Salamanca volverán a protestar este martes para recuperar las condiciones a las que renunciaron con el inicio de la crisis y que se les prometió recuperarían cuando la situación económica mejorara. Algo que no ha ocurrido pese a los reiterados anuncios positivos por parte del alcalde Fernández Mañueco, que ha presumido de sucesivos superávit, hasta los 12,5 millones este pasado 2014. Detrás de esta situación está el enfado de los representantes sindicales en el Consistorio, y la negativa del equipo de Gobierno a hablar del tema no ha hecho más que tensar la situación. Así que los sindicatos vuelven a la calle para repetir la primera concentración del pasado martes en la que reclamaron esta mejora para los mil trabajadores municipales.

 

El cruce de declaraciones y las protestas han incrementado la temperatura dialéctica del conflicto. Los representantes sindicales pedían hace una semana que el Ayuntamiento cumpliera con su compromiso de devolver el complemento de productividad, unos mil euros por trabajador por cada uno de los cinco años que se suspendió la medida; para ello se basaban en el compromiso adquirido para hacerlo con la mejoría económica. Sin embargo, el alcalde no dudaba en asegurar que el Ayuntamiento cumplía sus compromisos y pedía "seriedad" a los sindicatos para hacer lo propio. La respuesta no se hizo esperar y fue ruidosa.

 

Aprovechando el pleno del pasado viernes, un grupo de representantes sindicales se presentaba en el salón de plenos con carteles de sus reivindicaciones; en un momento dado, prorrumpían en gritos de "¡Nosotros sí cumplimos, nosotros sí cumplimos!" ante la evidente incomodidad del alcalde. Con todo, Fernández Mañueco replicó posteriormente que "cuando no se tiene razón se grita" y "cuando no se tiene valor se tapan la cara", antes de concluir que "voy a seguir defendiendo el derecho de todos los ciudadanos a discrepar y a la tolerancia". Algo que ha contribuído a tensar la situación.

 

Así que hoy se espera un nuevo capítulo de este pulso en el que los sindicatos no descartan movilizaciones de mayor calado o protestas como la del pleno.