Los toros marcan El Noveno

Varios miles de personas se dieron cita en San Felices de los Gallegos para asistir al primer festejo taurino de importancia de las fiestas del Noveno, celebraciones que en 2005 alcanzaron el rango de Fiestas de Interés Regional por haber sabido conservar de forma invariable, a lo largo de siglo y medio de tradición, cada uno de los actos que tuvieron lugar en 1852 tras el pronunciamiento de la Real Sentencia que abolía el impuesto de un noveno de los frutos y bienes del pueblo a favor de la Casa de Alba.
Miguel Corral

A pesar de una mañana gris en la que el cielo amenazaba lluvia, los aficionados a los festejos taurinos no defraudaron a unas fiestas eminentemente taurinas, con una afición torista como pocas, y conforme avanzó la mañana las calles de San Felices se convirtieron en un hervidero de público dispuesto a presenciar el primer encierro a caballo de las fiestas. Pero antes del más importante festejo de la jornada, la plaza de carros se vistió con el abanico multicolor que despliegan cientos de peñistas para recibir al toro del aguardiente, un buen mozo pagado por las peñas y aficionados sanfeliceños, y que contribuyó a poner la emoción sobre los palenques del coso medieval.

Encerrado el morlaco, la fiesta regresó de nuevo a la calle principal de la villa de la mano de los peñistas y la charanga El Bombazo, animadora de las fiestas, que acudieron a la salida del pueblo para recibir la entrada de la manada de cinco novillos de la ganadería de José Juan Pérez-Tabernero Población (Arevalillo), acompañada de mansos y una veintena de caballistas.

El encierro fue rápido y sin incidentes. La manada, de desigual presentación, llegó agrupada hasta la entrada en el pueblo donde los corredores de a pie hicieron despuntar a dos de los astados del resto de sus hermanos, aunque finalmente pisaron el albero sin mayores problemas.

Novillo de muerte
Por la tarde tuvo lugar la lidia del único novillo de muerte del festejo, cartel en el que se anunciaba el novillero Javier Gómez. El resto de los astados fueron para los maletillas y aficionados a los recortes, que tras su paso por el coso, regresaron a las calles para disfrute de los aficionados hasta el desencierro.

Para hoy domingo, día grande de estas fiestas, está previsto el segundo de los encierros a caballo y la lectura de la Real Sentencia a cargo del alcalde de Ahigal de los Aceiteros.