Los sindicatos critican a Fernández Mañueco por presumir de superávit y reducir un 11% la plantilla

CCOO asegura que no permitirán "que siga ganando portadas en medios locales sobre la bonanza económica" mientras la plantilla ha perdido 150 trabajadores y no se convoca una negociación para recuperar el complemento de productividad.

"No vamos a permitir que el Ayuntamiento siga lanzando mensajes electorales e intentando ganar portadas sobre la bonanza económica y que nosotros no recuperemos el complemento". Así de contundente ha sido el secretario general de CCOO, Emilio Pérez, esta mañana durante la concentración de trabajadores del Ayuntamiento de Salamanca en la que se exigía una reunión con el equipo de Gobierno para retomar el pago de la productividad eliminada en 2010. Una exigencia que dirige directamente al alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, por sus constantes anuncios de mejoría económica.

 

"El Ayuntamiento, y es noticia cada día en la ciudad, está presumiendo de un superávit presupuestario de 5 millones en 2012, diez millones en 2013 y cerca de 13 millones en 2014 y eso supone también que los trabajadores del Ayuntamiento de Salamanca hemos hecho un esfuerzo importante para apoyar las medidas que podíamos asumir para facilitar la mejora económica que necesitaba el Ayuntamiento", ha comentado el secretario provincial de CCOO.

 

"Es el momento de reivindicar esos cerca de 150 puestos perdidos estos años, un 11%, hemos perdido capacidad económica, en su día decidimos ceder temporalmente el complemento de unos mil euros anuales por cada empleoado, y el Ministerio tiene una deuda pendiente con nosotros por la paga extra que se eliminó en 2012", ha dicho el secretario provincial del CCOO, Emilio Pérez, para argumentar que  "aprovechando esa mejora económica de la que hace alarde permanentemente el Ayuntamiento es el momento de sentarnos a negociar y valoremos en qué cantidades tenemos que conseguir que se recupere esa capacidad económica".

 

Por su parte, Javier Gangoso, de SSPM, lamenta que el equipo de Gobierno no se haya sentado a negociar cuestiones como el nuevo servicio de la policía de barrio, que pretende imponer a los agentes, y que la plantilla no se haya aumentado durante estos años para respetar la austeridad en la administración, mientras el alcalde hace anuncios constantes sobre la buena marcha de las cuentas municipales.