Los salmantinos visten a Vicente del Bosque de oro y brillantes

BAÑO DE MULTITUDES. Pisó el césped del Helmántico al grito unánime de la grada de: ‘Yo soy español, español’ y de ‘Campeones, campeones’
isabel de la calle
La historia unionista ya no le debe nada a su represetante más universal: Vicente del Bosque.

En la noche de ayer se mezclaron muchos sentimientos, pero hubo uno por encima de los demás: el del orgullo de los salmantinos por su paisano, el del reconocimiento de los unionistas por un gran futbolista salido de su cantera y un mejor entrenador que ha llevado a la selección española a lo más alto, a ser campeona del mundo por primera vez.

En el acto programado para la noche de ayer, Vicente del Bosque ha pisado el césped del Helmántico en soledad primero, atravesando un precioso pasillo que le hicieron los jugadores de la UD Salamanca y el Gimnàstic de Tarragona.

Los aplausos, cerrados e inmensos, apenas dejaban oir otra cosa. Con el público puesto en pie, Del Bosque avanzaba entre gritos de “Vicente, Vicente”, “Campeones, campeones” y el ya clásico “Yo soy español, español, español”.

Con la emoción a flor de piel, en ese momento salieron ya el presidente Juanjo Pascual junto con el consejero de la entidad blanquinegra Sergio Pérez para imponerle sobre la solapa de su traje la insignia de oro y brillantes del club que a buen seguro habrá recibido orgulloso de sus raíces el técnico charro.

Por último, el remate final de los actos programados por el club unionita consistía en que Del Bosque realizara el saque de honor antes de que comenzara a rodar oficialmente el balón entre la UDS y el Nástic.

Su timidez, sin embargo, le ha obligado a dar ese simbólico toque al balón prácticamente desde la banda, en una zona muy próxima a los banquillos y no desde el círculo central como suele ser habitual.

Desde allí, el seleccionador nacional se encaminó hacia la bocana de vestuarios mientras el Helmántico coreaba de nuevo su nombre.

Helmántico y UDS, aficionados y futboleros, todos están ya en paz.